
El Obispado ha concedido a la emblemática parroquia un semestre jubilar desde el 14 de julio al 27 de diciembre de este año

El 26 de diciembre de 1726, el papa Benedicto XIII canonizó a san Francisco Solano, culminando un proceso hacia los altares iniciado décadas antes. Este el el motivo por el que el pasado 23 de febrero, la Penitenciaría Apostólica otorgó un tiempo jubilar para la parroquia de San Francisco Solano de Montilla, patrono de su ciudad natal. El Obispo de Córdoba, monseñor Jesús Fernández González, atendiendo a lo establecido por los decretos dela Penitenciaría, ha publicado un decreto por el que se concederá indulgencia plenaria a los fieles cristianos que cumplan las condiciones de confesión sacramental, participación en la Eucaristía y comulgar, y orar por las intenciones del Santo Padre, además de participar en los actos organizados con motivo del Jubileo.
El documento episcopal señala que podrán obtener la indulgencia quienes visiten, de manera individual o colectiva, la parroquia de San Francisco Solano de Montilla entre el 14 de Julio y el 27 de diciembre de 2026 con intención expresa de alcanzarla y participen devotamente en los ritos jubilares o dediquen un tiempo razonable a la oración, concluyendo con el rezo del Padre Nuestro, el Credo y una oración a la Virgen Santísima. El decreto contempla especialmente a las personas mayores, enfermas o legítimamente impedidas por causa grave no puedan salir de sus hogares. En esos casos, podrán lucrar la indulgencia si se unen espiritualmente a las celebraciones jubilares a través de la radio, la televisión o internet, realizan las oraciones prescritas ante una imagen del santo y mantienen la intención de cumplir las condiciones establecidas tan pronto como sea posible.
Asimismo, a través del decreto, el Obispo indica al párroco de San Francisco Solano, Florencio Muñoz García, y a los sacerdotes del arciprestazgo que se muestren generosos en la administración individual del Sacramento de la Penitencia durante este periodo jubilar ya que considera que esta conmemoración debe servir también para impulsar iniciativas catequéticas, sociales y caritativas que impulsen la evangelización entre niños, jóvenes y adultos.
Patrono de Montilla
San Francisco Solano nació en Montilla el 10 de marzo de 1549, en una vivienda de la antigua calle del Sotollón sobre cuyo solar se levanta hoy la parroquia que lleva su nombre. Fallecido en Lima el 14 de julio de 1610, su fama de santidad se extendió rápidamente tanto por su ciudad natal como por amplios territorios de Hispanoamérica. De hecho, tan solo quince días después de su muerte, los franciscanos peruanos promovieron la apertura de la causa de canonización.
El 25 de marzo de 1647, a instancias de los sextos marqueses de Priego, Luis Fernández de Córdoba y Mariana de Córdoba, se acordó su nombramiento como protector de la localidad, un patronazgo que obtendría reconocimiento eclesiástico definitivo en 1745 gracias a la bula promulgada por Benedicto XIV.
La importancia histórica y devocional de san Francisco Solano ha quedado también reflejada en un abundante legado documental. La Fundación Biblioteca Manuel Ruiz Luque conserva uno de los repertorios bibliográficos más completos dedicados al llamado Apóstol de América, con obras de extraordinario valor y rareza que testimonian la profunda huella del santo montillano a lo largo de los siglos.
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