“Los jóvenes necesitamos creer que estamos llamados a la santidad”

Diócesis de Córdobahttps://www.diocesisdecordoba.com/
La diócesis de Córdoba comprende la provincia de Córdoba, en la comunidad autónoma de Andalucía y es sufragánea de la archidiócesis de Sevilla.

Teresa Sánchez (20 años) estudiante de magisterio infantil y de primaria, es una joven inquieta, astuta y entregada, participa en la Delegación de Juventud, en Cáritas y en Acción Católica General. Le gusta, como a cualquier chica de su edad, salir con los amigos y divertirse pero el grueso de su tiempo lo dedica a estudiar y a formarse en la fe.

Como joven cristiana ¿qué momento crees que está viviendo la Iglesia en lo que a la juventud se refiere?

Personalmente, opino que hoy en día debido a la falta de formación o a la carencia de vida cristiana, hay muchos jóvenes de mi edad que se encuentran perdidos y se dejan llevar por lo que dicta la sociedad en la que vivimos; aun así, de forma inconsciente sienten una gran inquietud y un vacío que solamente Cristo puede llenar. Pero no podemos dejarnos llevar por este pesimismo, ya que en nuestra Diócesis contamos con miles de jóvenes que conocen a la Iglesia y a Jesucristo y que viven su vida cristiana de forma coherente.

¿Qué carencias detectas en cuanto a religión?

Siguiendo la línea marcada por el Papa Francisco en su última exhortación “Gaudete et Exsultate”, pienso que los jóvenes necesitamos creer verdaderamente que cada uno de nosotros estamos llamados a la santidad, ya que esta es la única manera de que podamos llegar a los jóvenes que nos rodean, dándoles un testimonio de vida cristiana, sin tener miedos ni prejuicios.

¿Qué parcela de tu tiempo dedicas a la formación cristiana?

Desde que hice mi primera comunión, he vivido mi fe en un grupo Acción Católica General, donde no solamente nos formamos, lo cual es imprescindible, sino que también compartimos nuestras experiencias de vida cristiana. Además, también tengo la necesidad de formarme constantemente, ya que soy acompañante de un grupo de jóvenes y de niños de postcomunión.

¿Qué diferencias hay en tu vida como cristiana con respecto a los jóvenes que no lo son?

Creo que la principal diferencia entre mi vida y la vida de los jóvenes que no conocen a Cristo es la mirada con la que intento afrontar cada día. Esta mirada no siempre es como me gustaría, pero gracias a mi grupo de vida, a la oración y a la dirección espiritual, soy capaz de ir creciendo en mi fe poco a poco. Conforme voy avanzando en este camino, me voy haciendo más libre, y al contrario de como muchos jóvenes piensan, soy capaz de ser más crítica con lo que la sociedad nos vende como libertad.

Cuéntanos alguna experiencia de fe en la que hayas sentido la presencia viva de Jesucristo

Me gustaría destacar dos experiencias.

En primer lugar, aquellas como Guadalupe, la JMJ o el camino de Santiago que realicé el año pasado, en las que nos reunimos muchísimos jóvenes distintos por una misma causa que nos une, Jesús. Yo, personalmente, veo como Jesucristo nos llama a que asistamos a estos encuentros, a cada uno dentro de su vida y de sus preocupaciones, para que lo conozcamos un poco más, lo único que tenemos que hacer es poner un poco de nuestra parte y abrirle las puertas de nuestro corazón.

En segundo lugar, destacaría los Ejercicios Espirituales, cada año nuestro seminario mayor junto con la Delegación de juventud los organizan en nuestra diócesis y creo que es una experiencia que ningún joven debería desaprovechar; consiste en simplemente pausar nuestra vida durante unos días para poder escuchar qué quiere decirme Jesús a mí.

En el mundo universitario ¿Notas que los valores difieren mucho de los que tú tienes?

Pese a que estoy estudiando en una escuela católica, noto como hay formas de pensar muy distintas dentro de una misma aula. Considero, que esto es algo enriquecedor, ya que personalmente me ayuda a conocer otras realidades y otros puntos de vista que de otra forma nunca habría imaginado; sin embargo, creo que es necesario ser valiente y tener formación para poder dar nuestra opinión y saber argumentarla; ya que en la mayoría de los casos los jóvenes están dispuestos a escuchar, pero necesitan argumentos sólidos y experiencias que los convenzan.

¿Cómo afrontas tu vida en el plano profesional y familiar?

Considero que afronto mi día a día como una joven normal, llevo una vida corriente, aunque es cierto que no paro de hacer cosas. Las catequesis me ocupan mucho tiempo dentro de mi día a día, pero es un tiempo que no me pesa, ya que es algo que me encanta. También voy a la universidad todos los días, estudio, doy clases de inglés… y aún así siempre me queda tiempo para estar con mi novio o salir con mis amigos a diario.

Me considero una persona muy feliz y me encanta todo lo que hago, dentro de mi rutina me gusta mucho sacar un rato para la oración o para ir a misa, ya que siento que sin eso mi día queda incompleto.

La familia es esencial en mi vida, en mi casa la fe es algo fundamental y nuestros grupos de catequesis siempre han sido una prioridad para mis padres, además realizamos muchas actividades propuestas por la diócesis todos juntos.

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