En la mañana del 26 de junio, el Obispo de Córdoba ha presidido una eucaristía en el Seminario Mayor siguiendo el rito hispano-mozárabe.
Profesores y alumnos del Estudio Teológico San Pelagio se han reunido en esta mañana para celebrar la fiesta de su titular.
En su homilía, el Obispo ha recordado quién es San Pelagio y ha afirmado que “resulta conmovedor ver como con tan pocos años ha sido un testimonio tan grande de amor”. Asimismo, haciendo referencia a la primera parte de la liturgia mozárabe, ha explicado cómo los salmos evocaban el horno en el que fue arrojado el profeta Daniel y los jóvenes, y cómo Dios los libró. En cambio, en el caso de San Pelagio “el amor de este muchacho fue más grande que el odio de quienes lo mataban. La victoria sobre la muerte no se produce sólo en la resurrección, la victoria sobre la muerte se produce en la misma muerte, porque muere como ha muerto Jesús”. En este sentido, el prelado ha insistido en que San Pelagio murió en libertad, en amor, entregando la vida, y así es como mueren los mártires. También ha explicado que el deseo del martirio “no es un sueño romántico sino que aparece en la vida de muchas personas y a unas Dios se lo concede y a otras no”.
Finalmente, ha recordado a los presentes que se encontraban en el mismo lugar donde San Pelagio fue martirizado en el año 925 y su martirio fue tan sonoro que en seguida sus reliquias fueron veneradas por la iglesia perseguida en aquel momento.