Durante todo el mes de julio, la parroquia de San Vicente Ferrer se ha convertido en una escuela de verano, donde numerosos niños están disfrutando de un amplio abanico de actividades.
Son muchas las parroquias, movimientos y grupos de jóvenes que durante estos meses de verano han puesto en marcha actividades para profundizar en la fe y para compartir unas jornadas de convivencias. Por su parte , el barrio de Cañero también ha querido unirse a esta oferta veraniega y ha propuesto una escuela de verano a través de un grupo de padres de la parroquia de san Vicente Ferrer que han dispuesto en las instalaciones de la parroquia diversas actividades para todo el mes de julio.
Actualmente, están asistiendo 60 alumnos, de entre 4 y 12 años, acompañados por 5 monitores, que dirigen talleres literarios, de baile, clases de apoyo, de religión… incluso comparten momentos de diversión en una piscina instalada para la ocasión.