En torno a las “homilías” es el título que Antonio Gil ha elegido para su artículo semanal dedicado a una charla del sacerdote Pablo Garzón
El “encuentro sacerdotal de los miércoles”, organizado por la Delegación del Clero, tiene un encanto especial. Primero, la Exposición Mayor del Santísimo en la capilla del Seminario Menor, de 12 a 1 de la mañana, y a continuación, la charla que nos ofrece Pablo Jesús Garzón, párroco de san Vicente Ferrer, con “un tema concreto, una exposición sencilla y un lenguaje cercano y fraternal”. El miércoles del pasado marzo, Pablo nos habló de la “grandeza de la homilía”, en “7 puntos definitorios y sugerentes”.
-La homilía como parte de la liturgia misma, no como una pausa o interrupción sino como una proclamación viva de la Palabra de Dios.
-La homilía como alimento del pueblo de Dios, conectando la Escritura con la vida cotidiana.
-La homilía como un encuentro con Cristo, una actualización del Evangelio, un momento de encuentro con Cristo en la Palabra.
-La homilía debe ser breve, sencilla, clara, bien preparada y con un lenguaje cercano.
-La homilía debe ser inspirada por la oración y la meditación, teniendo en cuenta la comunidad concreta a la que se dirige.
-La homilía debe ser un acto de amor pastoral, un “arte” que se exprese con amor de padre, de madre, de pastor, siempre cercano.
-La homilía ha de conllevar el testimonio de vida del predicador.
Gracias, Pablo, por tus palabras, tan “luminosas e iluminadoras” para todos nosotros.
La entrada ‘Al Trasluz’ habla de la importancia de elaborar las homilías apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis