Primer domingo de Adviento

Carta Pastoral del Obispo de Cartagena, Mons. José Mnauel Lorca Planes.

Vamos a comenzar otro tiempo litúrgico, que se caracterizará por la expectación. El tiempo litúrgico lleva el ritmo de los misterios de la vida de Nuestro Señor y se nota en las celebraciones de cada domingo: Nacimiento, Bautismo, predicación, Muerte y Resurrección… Ahora comenzamos el Adviento, es el tiempo de espera para la Natividad de Jesús y se nos pide mantenerse en pie, estar preparados por la venida del Hijo de Dios, Nuestro Señor Jesucristo. El color litúrgico es el morado.

En el examen de conciencia, propio de una etapa de reflexión mientras espera, uno se da cuenta de que no está satisfecho en la tierra, porque no es nuestra patria, esperamos otra y con la venida del Señor, Dios compasivo y misericordioso, veremos la luz y se potenciará la esperanza. El está en el origen de nuestra existencia, venimos de El y hacia El caminamos. Sólo que necesitamos una clara decisión: ir a su encuentro, ponernos en camino, salir de nuestras rutinas, manías, inercias y pecados, salir de la comodidad presente para correr hacia la Luz de Dios que nos ilumina y que ya está próxima.

La Iglesia, como un pregonero, te abre a la esperanza anunciándote el Adviento, diciéndote que viene el Señor, que trae la luz, un tiempo nuevo, una humanidad nueva, que se acerca nuestra liberación. En estos cuatro domingos se nos invitará a potenciar la oración, para fomentar la confianza, al mismo tiempo que nos presentarán modelos de una total fidelidad a Dios: el modelo de Isaías, el profeta; Juan el Bautista; la Virgen María, la que ha sabido esperar, confiar, tener paciencia, y cuya entrega al plan de Dios es en totalidad. El día de la Inmaculada será una fiesta para todos, llena de gozo y alegría. Espabilad los oídos para escuchar, abrid vuestros ojos para ver y caminad hacia el encuentro de Jesús, imitando a la que ha creído, María.

Os invito a fortalecer la fe, a creer, a fiarte de Dios, para esto no dudes en escuchar la Palabra de Dios con un corazón sencillo. Podríais leer en familia el texto del Evangelio, cada domingo. A la vez, no dejéis de vigilar, para no perder la paz, para alegrarte de la venida del Señor, que nos salva y libera del mal.

José Manuel Lorca Planes

Obispo de Cartagena

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