Funeral por los fallecidos en el terremoto de Lorca

Homilía del Obispo de Cartagena, Mons. José Manuel Lorca Planes.

Altezas Reales,
Sr. Presidente del Gobierno de España,
Sr. Presidente de la Comunidad Autónoma,
Sr. Alcalde de Lorca,
Excmas. e Ilmas autoridades,
Queridos familiares de las víctimas de este terremoto,
Queridos hermanos y amigos lorquinos:

No es fácil en este momento tratar de consolar cuando uno también tiene el corazón roto, cuando estas contemplando a tu alrededor la dramática situación que ha dejado este golpe seco de la naturaleza, bajo el suelo de mi ciudad de Lorca. Son horas dramáticas en las cuales la inmensa tragedia abre sobre esta tierra un escenario de angustia y lágrimas. Por esta razón, no debemos perder la calma. Yo me siento unido a vosotros compartiendo vuestras angustias, confiando e implorando a Dios por el descanso eterno de las víctimas y por la pronta recuperación de los heridos, y especialmente pedimos a Dios nos conceda el aliento y el valor de continuar, hasta encontrar la esperanza y el consuelo. Son de agradecer todas las muestras de solidaridad habidas, desde tantas instancias e instituciones: de España, Gobierno Regional… los del Santo Padre, el Papa, Benedicto XVI, Conferencia Episcopal…

Estoy particularmente emocionado cuando al recibir los mensajes de dolor y condolencia me ofrecían, personas e instituciones, toda clase de solidaridad y me decían, dime si puedo ayudar en algo… A todos les he dicho que las autoridades están llevando con mucha diligencia la situación… Dios les ilumine y les ayude en este trabajo.

Con el compromiso de todos se puede hacer frente a las necesidades más urgentes, agradecemos tantas muestras de solidaridad, que crecen como una ola gigantesca. Me han animado las palabras del Pontífice cuando visitó la ciudad de Aquila: "La respuesta de Dios al sufrimiento -explicó el Papa-, pasa a través de nuestra solidaridad, que no puede limitarse a la emergencia inicial, sino que debe convertirse en un proyecto estable y concreto en el tiempo. Animo a todos, instituciones y empresas, para que esta ciudad y esta tierra vuelvan a resurgir". La violencia del sismo ha creado situaciones de singular dificultad, pero Lorca, volverá a su esplendor.

He hablado antes de angustia, de tragedia, dolor y lágrimas… por muy dura que sea la situación os digo que la fuente de luz y de esperanza es la fe, que justo en estos días la liturgia de la Iglesia nos habla de la alegría de la Resurrección del Hijo de Dios hecho hombre por nosotros: que su pasión, su muerte y su resurrección sean para todos fuente de confort y abran el corazón de cada uno a la contemplación de aquella vida en la que "no habrá más muerte ni luto, ni llanto ni lamentos, porque todo esto ya ha pasado” (Ap 21,4).

A vosotros, queridos familiares de las personas que han fallecido, ¿cómo poder consolaros? ¿Qué palabra será la más adecuada para que tengáis un momento de sosiego dentro de esta tormenta de sufrimiento? … pues que confiéis en las palabras del Señor que nos hablan de que Él ha vencido la muerte, agarraos a la fe que nos enseña el camino de la Vida y como os quedarán preguntas sin respuesta, haced lo que nos dice el Evangelio que hizo la Virgen María, guardadlas en el corazón, que ya se encargará el Señor, en su momento, de ayudaros a entender todo y, entonces, descansaréis. Nadie os puede quitar ni aminorar el dolor, pero sabed que somos muchos los que lo sentimos con vosotros, los que estamos a vuestro lado, ¿no notáis el calor?… Pero sentid más cerca el calor del corazón de Dios, que no nos abandona nunca, os ruego que le dejéis paso a Él, en medio de vuestro sufrimiento, a través de vuestras lágrimas.

Confío a la Santísima Virgen de las Huertas a todas las personas y familias que están inmersas en esta tragedia, y a través de su materna intercesión, pido al Señor que enjugue cada lágrima y sane cada herida, a su protección nos encomendamos.

“Dios omnipotente, que afirmaste la tierra sobre sus cimientos, te pedimos que disipes nuestros temores y escuches nuestras súplicas, para que, apaciguados los temblores de la tierra, experimentemos constantemente tu misericordia y, seguros de tu protección, te sirvamos con acción de gracias.

Acuérdate de nuestros hermanos que han muerto en Lorca, admítelos a contemplar la luz de tu rostro, te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos".
Amén.

+ José Manuel Lorca Planes
Obispo de Cartagena

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