El Movimiento Vida Ascendente celebró el pasado 26 de febrero la festividad de San Simeón y Santa Ana con una jornada de convivencia y reflexión espiritual que reunió a sus miembros en un ambiente de fe y fraternidad.
Esta celebración, que tuvo que ser pospuesta días atrás por el mal tiempo, comenzó con la celebración de la Eucaristía en la Parroquia de Nuestra Señora de La Palma de Algeciras, presidida por el padre Dominique Kociolek. Durante la misa, los asistentes participaron activamente en la liturgia, en una cita marcada por el recogimiento y la acción de gracias.
Tras la celebración, el grupo se trasladó al salón parroquial, donde recibieron con alegría al padre Rubén Vargas, quien ofreció una charla centrada en el significado de la Cuaresma. En su intervención, profundizó en la importancia del ayuno, la oración y la limosna como pilares fundamentales para fortalecer la vida cristiana y acercarse más a Dios a través de la fe. Asimismo, subrayó el valor del rezo del Santo Rosario como camino privilegiado para acercarse a la Virgen María, destacando su relevancia en la espiritualidad cotidiana de los fieles.
La jornada concluyó con una comida fraterna en la que participaron 27 personas, en un clima de amistad y convivencia. Durante el encuentro, los asistentes recordaron de manera especial a su consiliario, el padre Valentín Vivar, a quien dedicaron palabras de cariño y le desearon una pronta y completa recuperación.

