El pasado viernes 19 de noviembre, se inauguró en el Centro Universitario de Enfermería “Salus Infirmorum” la sala de simulación D. Antonio Ceballos Atienza, equipada con simuladores para cubrir competencias de la enseñanza de la enfermería moderna.
Está más que descrito que la integración de la simulación en las prácticas clínicas supone una innovación que mejora la calidad de la enseñanza, ya que integra el aprendizaje mediante la experiencia del alumnado en entornos clínicos reales con los simulados y posibilita experimentar situaciones que rara vez pueden vivir los estudiantes en la práctica real y con un papel protagonista. Trabajo en equipo, innovación y confianza son los tres pilares básicos sobre los que se sustenta la práctica de la simulación clínica. Una herramienta básica en la formación de profesionales sanitarios y que les permite entrenar las destrezas necesarias para el correcto desarrollo de sus competencias en la realidad.
Ambos simuladores responden a las actuaciones clínicas, al control del instructor y a un amplio número de escenarios preprogramados para practicar de forma eficaz el diagnóstico y el tratamiento de los pacientes. Además, la sala cuenta con otros simuladores de bebé y niño. Así como maniquíes de sondaje nasogástrico y vesical, obstetricia, pediatría, neonatología y para entrenamiento de RCP en niños y adultos. El sistema de debriefing de los simuladores permite revisar metódicamente, comentar y corregir individualmente o en grupo todas las actividades o acciones que los estudiantes realizan en los diferentes escenarios.Así, el vicario general de la diócesis, P. Óscar González Esparragosa, bendijo las nuevas instalaciones. Todos los asistentes a la inauguración mostraron gran interés y satisfacción en el desarrollo de los casos clínicos, considerando la iniciativa del centro todo un éxito con vista a la formación de los futuros profesionales.

