Mons. Rafael Zornoza ha presentado una Carta Pastoral para vivir este inicio de curso en la diócesis, y que recoge diez enseñanzas que les ha dejado la Jornada Mundial de la Juventud, celebrada en Lisboa el pasado mes de agosto. Un acontecimiento eclesial que, según el obispo diocesano, ha marcado un hito de gran impacto entre los jóvenes participantes, pero también para el resto de la Iglesia universal. «Los jóvenes de nuestra diócesis han participado de nuevo atendiendo la llamada del Papa Francisco que les ha convocado, junto con un gran número de españoles, y con el resto de jóvenes del mundo entero, y han regresado entusiasmados. Hemos encontrado allí el rostro universal de la iglesia que, como en Pentecostés, hablando las lenguas de muchos pueblos, los jóvenes recibían la Palabra delSeñor y, unidos en la Eucaristía, formaban un solo cuerpo. Todo ello ha conformado un tiempo de experiencias de encuentro, de amistad y descubrimientos, y una impresión casi desconocida de la catolicidad de la Iglesia abierta a todos gozosa de compartir».
Así, Mons. Zornoza ha querido destacar en este documento diez rasgos de este encuentro que podrían vitalizar nuestra acción pastoral: Vivir en un ambiente cristiano ayuda a crecer; Redescubrir la llamada de Dios; La centralidad de la celebración litúrgica; La catequesis nos hace profundizar; Acompañar el sufrimiento de los heridos por la vida y los necesitados; La Adoración Eucarística; La reconciliación a través de la confesión; El envío misionero; Pueblo joven que es multitud; y Con María para servir.