

El Estadio JP Financial del Cádiz C.F. está acogiendo esta mañana la celebración del IV Memorial Gabriel Delgado, un emotivo homenaje en recuerdo del sacerdote gaditano, fallecido en noviembre de 2021. Este evento, que busca mantener viva la memoria de su labor incansable en favor de los más vulnerables, especialmente las personas migrantes, reúne deporte, compromiso social y memoria.
Como en ediciones anteriores, a través de un torneo triangular de fútbol, participan tres equipos con un fuerte componente simbólico: un conjunto de la Fundación Cádiz Club de Fútbol, otro del Club Deportivo de la Asociación de la Prensa de Cádiz y un tercer equipo integrado por personas migrantes acogidas por la Asociación Cardijn y la Fundación Centro Tierra de Todos, entidades impulsadas y dirigidas durante años por el propio Gabriel Delgado.
La jornada esta siendo presidida por el administrador apostólico de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, Mons. Ramón Valdivia, quien, acompañado por el alcalde de Cádiz, Bruno García, ha realizado el saque de honor del torneo.
Desde el Secretariado Diocesano de Migraciones, entidad organizadora del memorial, han querido destacar el valor de este tipo de eventos como herramienta de sensibilización. El Memorial Gabriel Delgado se consolida como un espacio de encuentro, recuerdo y compromiso, donde el deporte sirve como puente para la integración y la justicia social, en línea con el legado del sacerdote que dedicó su vida a estar al lado de quienes más lo necesitaban.
Gabriel Delgado, nacido en Cádiz el 25 de octubre de 1946, dedicó toda su vida al trabajo con colectivos desfavorecidos, especialmente migrantes, jóvenes en riesgo y trabajadores. Ordenado sacerdote obrero en los Astilleros de Cádiz, fue también consiliario diocesano y regional de las Juventudes Cristianas de Andalucía, delegado diocesano de Pastoral Obrera, presidente de la Asociación Cardjin, director del Secretariado de Migraciones de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, así como de la Fundación Tierra de Todos, donde articuló múltiples proyectos de integración, formación y acompañamiento.
Su labor traspasó el ámbito religioso. En un gesto simbólico entregó al Papa Francisco una pequeña patera, símbolo del drama migratorio, como recordatorio del compromiso que la Iglesia debe mantener con quienes huyen de la guerra, el hambre o la pobreza.
Por su trayectoria, recibió numerosos reconocimientos: la Medalla de Andalucía, el premio al Mejor Liderazgo Social de la provincia de Cádiz y, a título póstumo, fue nombrado Hijo Predilecto de la ciudad de Cádiz en mayo de 2022.

