La Fundación Centro Tierra de Todos está implementando desde el 1 de julio de 2025 y hasta el 31 de agosto de 2026, el proyecto “Futuro Libre de Violencia contra la Infancia”, una iniciativa dirigida a familias y niños, niñas y adolescentes de 6 a 18 años, que tiene como finalidad fortalecer el sistema de protección infantil frente a la violencia. Este proyecto se enmarca dentro de la propuesta “Futuro Libre de Violencia contra la Infancia: Fortalecimiento de las organizaciones de la sociedad civil de base a través de la convocatoria DAPHNE”, y está cofinanciado por la Fundación Educo y la Unión Europea.
La intervención que se lleva a cabo consiste en la realización de talleres de formación, sensibilización y prevención, orientados a promover una cultura de paz y a prevenir cualquier forma y tipo de violencia hacia la infancia y adolescencia. Los contenidos de estos talleres abordarán temáticas claves en la actualidad como el acoso escolar, la violencia de género, el racismo, la xenofobia y el acoso digital, entre otros.
El objetivo es dotar a las familias, niños, niñas y adolescentes, de herramientas y estrategias que favorezcan el buen trato, la mediación, la autoprotección y el autocuidado, fomentando la participación activa y el empoderamiento dentro de su entorno social.
El proyecto está dirigido a un total de 22 familias y 52 niños, niñas y adolescentes. Las familias participan en dos talleres semanales de una hora, mientras que los niños, niñas y adolescentes asisten a talleres dos veces por semana con una duración de dos horas cada uno. Durante estos espacios formativos y de sensibilización, se promueve una atención integral, abordando no solo la prevención de la violencia, sino también el acompañamiento emocional, el fortalecimiento de vínculos familiares y el desarrollo de habilidades socioeducativas.
El maltrato es una problemática social que impacta de forma especialmente relevante en niños, niñas y adolescentes, generando consecuencias significativas en su desarrollo social, emocional, psicológico y físico. Frente a esta realidad, prevenir, detectar, sensibilizar e intervenir se convierten en acciones prioritarias para erradicar la violencia en todas sus formas y garantizar entornos seguros y protectores de la infancia y adolescencia.

