Gerardo de la Hoz y Darío Iglesias fueron ordenados como diáconos de la Diócesis de Cádiz y Ceuta en una ceremonia presidida por el obispo diocesano, Mons. Rafael Zornoza Boy.
En la tarde del 27 de septiembre, en la S.A.I. Catedral de Cádiz, los dos seminaristas de San Bartolomé dieron el paso previo al sacerdocio. Gerardo de la Hoz y Darío Iglesias asumieron el compromiso de servir a la Iglesia y al pueblo de Dios.
Mons. Rafael Zornoza presidió una ceremonia en la que ambos diáconos estuvieron arropados por muchísimos fieles, familiares y sacerdotes, que abarrotaron el primer templo diocesano.
Durante la celebración, el obispo de Cádiz y Ceuta, refiriéndose al ministerio de la diaconía, aseguró que «este don pone en juego nuestra propia libertad y necesita de nuestra entrega total. Durante toda vuestra vida seréis sacerdotes consagrados a Dios. Esta consagración hace que vuestro afecto recale en el corazón de Dios».
Por otro lado, Mons. Zornoza habló de la importancia de la oración en el día a día del diácono. «La oración como expresión de la conversación con Dios, que da unidad y la dirección en la que se debe caminar».
Así, el prelado afirmó que «tenemos que pedirle a Dios el don del discernimiento y que nos dé la luz para no caer en la tibieza y la mundaneidad».
Por último, el obispo diocesano insistió en la necesidad de estar cerca de los pobres. «Os hacéis diáconos para servir a los pobres. El sacramento que ahora recibís os fortalecerá y Cristo os introducirá en la dinámica de la santidad para imitarle y salvar al mundo. Imitad a los santos y contad, para ser fieles, con la oración de toda la Iglesia».