Un equipo de más de 40 personas voluntarias sostiene cada día este recurso vital para Algeciras haciendo posible un servicio que transforma la vida de más de cien personas al día.
Desde hace más de veinte años, el comedor social Padre Cruceyra, gestionado por Cáritas Diocesana de Cádiz, es un punto de referencia para las personas en situación de exclusión social en la ciudad de Algeciras. Cada día, más de cien personas encuentran allí la posibilidad de cubrir sus necesidades básicas de alimentación en un espacio digno, recibiendo, además, el acompañamiento humano que caracteriza la labor de Cáritas. De este modo, este proyecto, no solo da de comer, sino que también ofrece acogida, escucha y esperanza a quienes atraviesan momentos difíciles.
Mantener este servicio supone un esfuerzo económico enorme y continuado, y no está exento de dificultades. El coste total de la actividad anual es de 275.306 euros, una cifra que incluye alimentación, personal, suministros y mantenimiento del edificio. Cáritas Diocesana de Cádiz ha realizado en los últimos dos años una inversión adicional en estos últimos tres años de más de 101.210 euros en mejoras de las instalaciones, para garantizar que el comedor siga siendo un lugar seguro, digno y sostenible desde el punto de vista energético, gracias a la colaboración de entidades como EDP, ECODES y Fundación Arquia. Este compromiso refleja la convicción de que las personas más vulnerables merecen lo mejor, incluso cuando los recursos son limitados.
Actualmente, este proyecto se financia en un 25% por el IRPF, en un 9% por el Ayuntamiento de Algeciras, y un 13% de otras entidades con la Autoridad Portuaria y la Caixa. Mientras que el resto, ascendiendo a un 53%, procede de fondos propios de Cáritas Diocesana de Cádiz —gracias a socios, donaciones, herencias y colectas—. Esta realidad nos obliga a redoblar esfuerzos para sostener el proyecto, porque su mantenimiento sigue siendo un reto constante. Cada euro invertido es fruto de la solidaridad y del compromiso de muchas personas que creen en una sociedad más justa.
El comedor social no es solo un lugar donde se sirve comida; es un espacio de acogida y acompañamiento. Contamos con un personal técnico que trabaja para crear vínculos, ofrecer atención social individualizada, favorecer la recuperar personal y conectar a las personas con los Servicios Sociales municipales y otros recursos. Igualmente, contamos con un equipo de más de 40 voluntarias y voluntarios comprometidos que cada día hace posible esta labor. Desde Cáritas, se quiere seguir ofreciendo este servicio con la misma calidad y dignidad, y para ello necesitamos que la sociedad y las administraciones públicas reconozcan su valor y aumenten su compromiso económico.
“Nuestro compromiso es firme, pero no podemos ocultar que el sostenimiento del comedor social es cada vez más difícil. Hemos invertido mucho para mejorar las instalaciones y garantizar un servicio digno, pero necesitamos que la sociedad y las instituciones públicas se impliquen más. Este comedor es un servicio que sostiene las necesidades de alimentación y la vida para muchas personas, y queremos que siga siéndolo durante muchos años”, afirma Vicente Pablo Ortells Polo, director de Cáritas Diocesana de Cádiz.
Este esfuerzo con el Proyecto Comedor Padre Cruceyra, más conocido en Algeciras como el Comedor del Carmen, forma parte de una apuesta más amplia de Cáritas Diocesana de Cádiz por Algeciras y la comarca del Campo de Gibraltar. La presencia de Cáritas no se limita al comedor social y a la labor de Cáritas en las parroquias: trabajamos en proyectos de acompañamiento, atención en calle y programas de inserción laboral y formación para la inclusión, porque creemos que la exclusión social se combate con cercanía y recursos estables. Cada iniciativa que ponemos en marcha busca ofrecer oportunidades reales y devolver dignidad a quienes la han perdido.
En esta línea, para 2026, Cáritas Diocesana de Cádiz ultima el acondicionamiento de un centro de atención social para personas sin hogar en Algeciras, pensado como un espacio para ofrecer atención integral, acompañamiento social y servicios básicos a personas sin hogar. Para hacerlo posible, ya se han invertido más de 50.000 euros en la adecuación del edificio y en la preparación del proyecto. Este nuevo recurso será un complemento esencial al comedor social, porque permitirá trabajar no solo en la cobertura de necesidades básicas, sino también en procesos de recuperación personal y social.
Cáritas Diocesana de Cádiz agradece el apoyo de quienes hacen posible estos proyectos y anima a seguir colaborando para que nuestra labor social en Algeciras continúe adelante. Las personas que deseen colaborar pueden hacerlo a través de donaciones y de voluntariado.

