“Ha sido un momento de intensa oración con la participación de todos”, así expresaba D. Antonio Gómez Cantero, obispo coadjutor sus impresiones al salir de la cárcel del Acebuche donde acompañó a los internos del centro penitenciario que fueron los primeros destinatarios de los símbolos de la JMJ que ayer, 26 de octubre, visitaban nuestra provincia.
En la prisión, fueron los mismos internos los que, después de un tiempo de adoración en la capilla, portaron la Cruz y el Icono de la Virgen cediendo el testigo a la parroquia de Dalías. Su párroco, D. Raul Del Águila, acompañado por los jóvenes de la parroquia y los chavales de los colegios de la Virgen de Gádor, Altaduna y Saladares procesionaron los símbolos por sus calles para gran alegría de todos los dalienses.
La siguiente parada sería en el corazón inmigrante de Roquetas de Mar, la parroquia de San Juan Bautista en el barrio de las 200 viviendas. El grupo de catecúmenos inmigrantes, junto al resto de la comunidad, entonaron sus alegres cantos africanos para festejar la llegada de la cruz. Después de un rato de intensa oración, la comitiva de la Delegación de juventud se trasladaría hasta el claustro de la Catedral donde cientos de jóvenes de distintos movimientos, asociaciones y hermandades pudieron disfrutar de la Vigilia de oración presidida por D. Antonio Gómez.
“Ha sido una experiencia increíble. No esperaba que pudiera sentirme tan completo y tan bien conmigo mismo mientras estaba escuchando los testimonios de fe que allí se daban” afirmaba uno de los jóvenes al finalizar la Vigilia de oración.
Sin duda una experiencia de fe y una invitación a participar en la próxima Jornada mundial de la Juventud que se realizará en el verano de 2023 en Lisboa.