El pasado domingo 21 de septiembre, la Parroquia de Montserrat de Almería acogió con alegría la Misa de Envío, como preludio a las actividades misioneras del próximo mes de octubre y en preparación para la jornada del DOMUND.
La Misa de Envío consiste en poner la misión en manos de María, la primera misionera, y tiene un profundo sentido eclesial: enviar a los fieles como “Misioneros de Esperanza” hacia los pueblos, especialmente en el marco del Año Jubilar, para anunciar el Evangelio, compartir el amor de Cristo y sembrar esperanza en un mundo necesitado de solidaridad y reconciliación.
Una llamada a la acción
Este envío no es un acto simbólico, sino una llamada a la acción concreta: llevar la luz del Evangelio a todos los rincones y transformar la vida en un servicio a los demás. El mensaje de este año está inspirado en el testamento final del Papa Francisco a las Misiones, con el lema que se extenderá por todo el mundo: “Misioneros de Esperanza entre los Pueblos”.
Presencia misionera en Almería
Durante la celebración participó Verónica una religiosa africana, misionera originaria de la República del Congo, perteneciente a la congregación de las Religiosas de Cristo Jesús, actualmente destinada en El Ejido (Almería).
La congregación de Verónica también tiene una fuerte presencia misionera en países como Chad, Congo y diversas regiones de Asia, con especial dedicación a la promoción y ayuda a las mujeres. Actualmente, Verónica presta servicio en la Parroquia de El Ejido, y próximamente se incorporará a un proyecto junto a los Jesuitas en Almería, colaborando en la formación profesional de emigrantes en el seminario.
En octubre, el dinamismo misionero continuará con la visita del Padre Edwin, comboniano que llega desde Marruecos, y del Padre José de Jesús, misionero javeriano. Ambos visitarán distintas comunidades a través del Servicio de Animación Misionera (SCAM).
Mirando a octubre, mes misionero
Con esta celebración, la comunidad diocesana abre el camino al Octubre Misionero y al DOMUND, tiempo fuerte de compromiso, encuentro y oración por las misiones. Una oportunidad para recordar que la esperanza cristiana es un don que se comparte y que cada bautizado está llamado a ser misionero en su entorno cotidiano.


