
Cinco internos del Centro Penitenciario El Acebuche están participando estos días en una peregrinación por el Camino Portugués de Santiago, una de las actividades más significativas que la Pastoral Penitenciaria desarrolla dentro de su labor de acompañamiento a las personas privadas de libertad.
La experiencia comenzó esta semana en la localidad gallega de Tui y cuenta con la participación de varios voluntarios de Pastoral Penitenciaria, así como del capellán del centro penitenciario, el sacerdote Manuel Navarro González, que acompaña al grupo durante toda la peregrinación.
Más allá del recorrido físico, el Camino ofrece a los participantes una oportunidad para salir de la rutina diaria de la prisión y vivir unos días marcados por la convivencia, el esfuerzo compartido, la reflexión personal y la búsqueda de sentido. En contacto con la naturaleza y con la espiritualidad propia de la ruta jacobea, los internos encuentran un espacio para el encuentro consigo mismos y para abrirse a la esperanza.
Esta iniciativa forma parte de las acciones que la Pastoral Penitenciaria lleva a cabo durante todo el año en el centro penitenciario almeriense, haciendo presente la cercanía de la Iglesia y acompañando procesos personales de crecimiento, reconciliación y reinserción. Como señala el capellán Manuel Navarro, el Camino de Santiago es también «un camino hacia el interior de uno mismo», una experiencia que deja huella en quienes la viven.
La Pastoral Penitenciaria ha colaborado además en la organización y el sostenimiento de esta actividad, reafirmando su compromiso con las personas privadas de libertad y con su acompañamiento integral.

