Entre las distintas actividades que confeccionaron la Visita Pastoral de monseñor Adolfo González Montes a la localidad de Abrucena, el momento más entrañable se vivió con la colocación de la primera piedra de la que será la nueva casa convento de las Hermanas Dominicas Rurales. El alcalde, Juan Manuel Salmerón, y el párroco, José Antonio Díaz, acopañaron al Obispo diocesano ante la mirada espectante de los feligreses que se citaron en el solar donde irá la casa de las religiosas de la villa.
Mientras duran las obras, que se han adjudicado a Consabru, empresa de Abrucena, las monjas que habitaban el convento se han trasladado a la población de Serón y a Ecuador, de donde se espera que regresen tras la finalización de las mismas.