
El acto comenzó con la Misa del Espíritu Santo, presidida por el vicario episcopal de Formación, D. Francisco Sáez Rozas, acompañado por el director del Instituto, D. Jesús Ginés García Aiz, y el diácono D. Rafael Pastor Cruz. La celebración contó con la participación del coro de la parroquia de San Pío X.
Durante la homilía, el vicario invitó a poner en manos del Señor la tarea formativa y a dejarse guiar por el Espíritu Santo. Durante la celebración tuvo lugar también la renovación del compromiso de los profesores del Instituto.
León XIV y los desafíos de la cultura contemporánea
Tras la Eucaristía, el salón de actos acogió la lección inaugural, titulada «León XIV y la cultura contemporánea: una aproximación a Magnífica humanitas», impartida por el doctor Andrés Francisco Rodríguez Quesada, profesor de Filosofía y secretario general del ISCR.
En su intervención ofreció una reflexión sobre algunos de los principales desafíos de la sociedad contemporánea, prestando especial atención al papel de las nuevas tecnologías y a la necesidad de promover un uso responsable, ético y verdaderamente humano de unas herramientas cada vez más presentes en nuestra vida cotidiana.
Veinte años al servicio de la formación y la evangelización
Posteriormente, el director del Instituto, Jesús Ginés García Aiz, presentó la memoria académica del curso 2025-2026 y realizó un balance de la trayectoria del centro, destacando su crecimiento y consolidación como espacio de formación teológica y pastoral al servicio de la Iglesia de Almería.
En su intervención recordó especialmente los veinte años de existencia del Instituto, una trayectoria que se celebra bajo el lema «20 años al servicio de la inteligencia y del Espíritu». Subrayó también la importancia de seguir apostando por una formación sólida, capaz de responder a los desafíos culturales, sociales y evangelizadores de nuestro tiempo.
La jornada concluyó con la declaración oficial de apertura del curso académico 2026-2027, realizada por el vicario episcopal de Formación, seguida de la interpretación del tradicional himno universitario Gaudeamus igitur.
Finalmente, profesores, alumnos y asistentes compartieron un ágape fraterno, poniendo el broche a una celebración que reafirma la vocación del Instituto de seguir formando cristianos capaces de profundizar en su fe y poner sus conocimientos al servicio de la Iglesia y de la sociedad.

