
El Seminario Diocesano de Almería ha comenzado un nuevo curso con la incorporación de dos jóvenes al curso inicial propedéutico. Se trata de Gabriel Soler Pleguezuelo, perteneciente a la parroquia de Santa María de Albox, y Darío Rubí Nuño, de la parroquia de la Inmaculada de Balerma.
Ambos inician así la primera etapa de su camino formativo como seminaristas de la Diócesis de Almería. Durante este curso estudiarán y realizarán su formación en el Seminario Diocesano de Cartagena, junto a los seminaristas de aquella diócesis.
El nuevo curso comenzó con unos días de convivencia, celebrados del 6 al 8 de septiembre en la casa Stella Maris, en Los Urrutias. Durante esas jornadas, los seminaristas de Almería compartieron oración, reflexión y vida comunitaria con el resto de seminaristas de Cartagena.
Posteriormente, del 8 al 13 de septiembre, participaron en una tanda de ejercicios espirituales en la casa de espiritualidad Juana María Condesa, de las Esclavas de María Inmaculada, en Almansa. Los ejercicios fueron dirigidos por el jesuita Enrique Climent y estuvieron centrados en la espiritualidad ignaciana y en el discernimiento de la presencia de Dios en la vida cotidiana.
La Eucaristía de inicio de curso tuvo lugar el viernes 18 de septiembre. Durante la celebración, la comunidad del Seminario invocó al Espíritu Santo para que sea guía y ayuda a lo largo de todo el año académico y formativo.
Junto a las nuevas incorporaciones de Gabriel Soler y Darío Rubí, Pablo Torres y Francisco del Valle comienzan el primer curso; Pablo Morales pasa a tercero, y Raúl Torregrosa y José Antonio García continúan su formación en quinto curso.
Con el comienzo de las clases, los seminaristas de Almería retoman así un nuevo año de estudio, oración, convivencia y discernimiento vocacional al servicio de la Iglesia diocesana.

