
Nuestro obispo D. Antonio ha querido estar presente en la celebración de la Navidad de la comunidad greco-católica rumana que reside en nuestra diócesis. El P. Boros, responsable de esta comunidad rodeado de fieles mayores y niños acogió con mucho calor al obispo diocesano que les animó a seguir siendo fieles a la fe heredada de sus abuelos.
Después del saludo inicial, la comunidad rumana cantó villancicos populares de su país y los más pequeños recitaron poesías navideñas en rumano.
Sin duda, un reflejo de la pluralidad de expresiones de fe que conviven en nuestra diócesis y que se hacen fiesta por la llegada del Salvador.