
Los sacerdotes de nuestra diócesis de Almería ordenados desde el año 2019 han podido disfrutar, desde el pasado lunes día 12 hasta este miércoles 14, de unos días de convivencia fraterna, formación y ocio en la ciudad de Málaga, acompañados de nuestro obispo D. Antonio y de D. Francisco Jerónimo, actual delegado del clero.
En cuanto a la formación, en la tarde del lunes recibieron la visita del obispo de Málaga, D. José Antonio Satué, quien les insistió en la importancia de cuidar la dimensión humana en la vida presbiteral, aportando una serie de actitudes personales que todo presbítero debe cultivar para ser transparencia de Cristo Pastor. Asimismo, compartió con ellos su experiencia durante los años de trabajo en Roma en el Dicasterio del Clero.
Tras esta enriquecedora charla formativa, se desplazaron desde la Casa Diocesana, donde se encontraban alojados, al Santuario de la Patrona de la ciudad, Santa María de la Victoria, donde celebraron la Eucaristía y se encomendaron a la protección de la Virgen. El párroco del Santuario les acompañó posteriormente en una visita por este templo mariano, destacando especialmente la cripta y el camarín de la Virgen.
La mañana del martes, después de la celebración de la Eucaristía en la capilla de la Casa Diocesana y el rezo de Laudes, visitaron algunas iglesias del centro de la ciudad, como la Parroquia de los Santos Mártires. Más tarde fueron recibidos en la Catedral por su deán, D. José Ferrary, quien les explicó de manera detallada la riqueza histórica, artística y espiritual de esta hermosa catedral andaluza.
Por la tarde hubo un tiempo distendido de encuentro y tertulia entre nuestro obispo D. Antonio y los sacerdotes participantes en la convivencia.
El miércoles por la mañana visitaron la capilla del Buen Pastor del Seminario de Málaga, diseñada por san Manuel González, donde fueron recibidos por el rector del seminario y vicario del clero, D. Juan Manuel Ortiz. En el centro de esta capilla pudieron contemplar el impresionante sagrario y la gran cruz que presenta en su centro la imagen del Buen Pastor, junto a la petición de san Manuel González: “Pastor Bone, fac nos bonos pastores, animas pro ovibus ponere promptos” (Pastor bueno, haznos buenos pastores, dispuestos a dar la vida por las ovejas).
A los pies del Santísimo Sacramento rezaron por toda la diócesis de Almería, encomendando a su clero y pidiendo por el aumento de las vocaciones sacerdotales.
Con la comida de este día concluía esta enriquecedora convivencia de los sacerdotes jóvenes de nuestra diócesis, que regresaron ilusionados para continuar ejerciendo el ministerio presbiteral en sus respectivos destinos pastorales.

