La Capilla Real presta dos piezas a “Granada. Capital imperial”, la exposición con la que la Universidad de Granada recuerda la estancia de Carlos V e Isabel de Portugal en la ciudad en 1526.
Hasta el 17 de enero de 2027, quien visite el crucero del Hospital Real encontrará allí dos obras que pertenecen a la Capilla Real de Granada: la escultura del rey Gaspar del retablo mayor y una dalmática del llamado terno negro de la Emperatriz. Las dos forman parte de “Granada. Capital imperial”, una de las dos exposiciones del proyecto “1526. Isabel de Portugal y Carlos de Habsburgo en Granada”. La otra, “Los palacios reales de la Alhambra”, se presenta en el Palacio de Carlos V.
La muestra la organizan la Consejería de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte de la Junta de Andalucía, el Patronato de la Alhambra y Generalife y la Universidad de Granada, con la colaboración principal de la Fundación “la Caixa”. La comisarían Rafael López Guzmán y Francisco Sánchez-Montes González. Su punto de partida son los meses que la corte pasó en Granada, del 4 de junio al 10 de diciembre de 1526. El 7 de diciembre de aquel año el emperador firmó la real cédula que dio origen a la Universidad.
Carlos V vino a Granada, entre otras razones, porque aquí estaban enterrados sus abuelos, los Reyes Católicos. Las dos piezas prestadas por la Capilla marcan los extremos de la relación del matrimonio imperial con su panteón: un rostro del emperador tallado antes de que pisara la ciudad y unos ornamentos de luto llegados con el cuerpo de la Emperatriz trece años después.
UN REY MAGO CON LA CARA DEL EMPERADOR
El rey Gaspar es una escultura de madera tallada, policromada y estofada, de unos noventa centímetros de altura. Pertenece al retablo mayor, obra de Felipe Bigarny entre 1520 y 1522, y ocupa uno de los nichos abiertos en las basas de las columnas principales, junto a la Epifanía del banco. Viste a la moda de su tiempo, sostiene en la mano izquierda el recipiente del incienso y levanta la derecha abierta.
La historiografía se ha fijado en sus facciones. El historiador del arte Julián Gállego consideró que el parecido del joven rey con Carlos V era demasiado marcado para atribuirlo al azar. Si la identificación es correcta, la Capilla Real tuvo un retrato del emperador en su retablo varios años antes de que él llegara a Granada. La escultura se restauró en 2015.
Mientras dure la exposición, el hueco del rey Gaspar quedará vacío en el retablo mayor. La pieza volverá a su sitio tras el cierre de la muestra.

EL LUTO DE LA EMPERATRIZ
La dalmática es de terciopelo de seda negro. Lleva bordados sobrepuestos en hilo de oro y sedas de colores: tiras de hojas entrelazadas que bajan por el pecho y la espalda, dos grandes fruteros en las bocamangas y, en los faldones, escenas de la vida de la Virgen. En esta pieza se reconocen el Encuentro de san Joaquín y santa Ana ante la Puerta Dorada y la Natividad de la Virgen.

La documentación de la Capilla Real cuenta el terno negro entre los ornamentos “que se truxeron con el cuerpo de la Emperatriz”. Isabel de Portugal murió en 1539 y sus restos llegaron a Granada el 16 de mayo de ese año. Reposaron en la Capilla Real de forma provisional, porque Carlos V había decidido convertir la capilla mayor de la Catedral en panteón de su familia. En 1573 Felipe II los trasladó a El Escorial.
CONDICIONES DEL PRÉSTAMO
El préstamo lo ha acordado el Cabildo de la Capilla Real. La Oficina Técnica de Restauración del Arzobispado de Granada elaboró en septiembre los informes de estado de conservación de ambas piezas y las acompaña como correo en sus traslados. Las dos se exponen en vitrina, con luz, temperatura y humedad controladas, y ninguna puede recibir tratamiento alguno sin consentimiento de la Capilla Real.
VISITA
“Granada. Capital imperial” se puede ver en el crucero del Hospital Real hasta el 17 de enero de 2027. Abre de lunes a sábado, de 11:00 a 14:00 y de 17:30 a 19:30; domingos y festivos, cerrado. La entrada es libre hasta completar aforo.
Contacto: comunicacion@capillarealgranada.com

