La comunidad educativa del colegio de la Divina Infantita celebró oficialmente el inicio del nuevo curso escolar con una solemne Eucaristía que tuvo lugar en la Catedral. La celebración, presidida por el obispo D. Francisco Jesús Orozco, tuvo lugar el pasado 7 de octubre, coincidiendo con la festividad de la Virgen del Rosario, en honor a la Madre Rosario Arrevillaga, fundadora de la congregación junto al Padre Federico Salvador.
Una celebración con toda la comunidad escolar
La Eucaristía congregó a todos los alumnos del centro educativo, así como a los profesores y a la comunidad religiosa. Este año, la comunidad de religiosas de la Inmaculada Niña María, más conocidas como religiosas de la Divina Infantita, se ha visto reforzada con la incorporación de dos nuevos miembros: la madre Dolores —quien asume el cargo de superiora— y la madre Magdalena. Durante el acto, el obispo tuvo palabras de mención especial para ellas.
Cercanía en la homilía
En la homilía, el obispo de Guadix mantuvo una actitud muy cercana a los más jóvenes, interactuando con ellos mediante preguntas que permitieron su participación. Asimismo, y como la celebración tenía lugar en la fiesta de la Virgen del Rosario, puso especial énfasis en la importancia del rezo del Santo Rosario, recordando que este es uno de los grandes legados y enseñanzas que dejó la Madre Rosario, junto a su profunda devoción a la Virgen María.
A causa de las previsiones de lluvia, la Eucaristía tuvo que trasladarse desde el patio del colegio, donde estaba prevista, hasta el templo catedralicio, donde se desarrolló con gran solemnidad. La Catedral está a solo unos metros del colegio y brindó protección para la lluvia y un maro incomparable para la inauguración del curso escolar.
Antonio Gómez
Delegado diocesano de MCS. Guadix

