Los trabajos de restauración del patrimonio religioso de la diócesis de Canarias correspondientes a 2025 van concluyendo de forma progresiva. Las intervenciones, realizadas por restauradores especializados y adaptadas a las necesidades de cada pieza, buscan frenar su deterioro y recuperar su integridad física y estética, respetando su valor histórico, artístico, cultural y devocional.
Las actuaciones se han desarrollado en Gáldar, San Mateo, Telde, Artenara, Arucas, Teror y Las Palmas de Gran Canaria, y abarcan los siguientes bienes:
Gáldar: las andas procesionales del Museo de Arte Sacro y las esculturas de San Miguel Arcángel y del Señor de la Columna.
San Mateo: el Crucificado de la iglesia de San Mateo.
Telde: la Candelaria de Tara.
Las Palmas de Gran Canaria: el Cristo de la Caída y el Cirineo de la iglesia de Santo Domingo de Guzmán; las estaciones III y IV del Vía Crucis y el retablo de la Virgen de los Dolores de la Catedral de Santa Ana.
Artenara: el Cristo Crucificado de la ermita de Nuestra Señora de la Candelaria de Acusa.
Arucas: la Inmaculada Concepción y su peana, el Cristo Articulado y la Virgen del Rosario.
Teror: el retablo del Sagrado Corazón de Arbejales.
La actuación cuenta con una subvención nominativa del Cabildo de Gran Canaria, concedida en octubre de 2025 a través del Servicio de Patrimonio Histórico, que financia el 88,11 % del coste total de la actuación subvencionada.
La diócesis de Canarias agradece al Cabildo de Gran Canaria su colaboración y apoyo para conservar y recuperar este patrimonio, ligado a la historia y a la vida de fe de tantas comunidades de la isla.

