
La Diócesis de Almería se sumó este miércoles a la Jornada Mundial por el Trabajo Decente con un encuentro celebrado en la parroquia de Nuestra Señora de Montserrat, que reunió a miembros de la comunidad parroquial, comunidades religiosas, grupos y movimientos de la diócesis.
La jornada culminó con la celebración de la Eucaristía, presidida por el obispo de Almería, D. Antonio Gómez Cantero, y concelebrada, entre otros, por el vicario episcopal de Pastoral y Nueva Evangelización, Juan Antonio Plaza, y el párroco, Manuel Pozo. Participaron también dos diáconos permanentes, entre ellos el delegado diocesano de Pastoral del Trabajo, Diego Hernández.
Durante la celebración se hicieron presentes algunos de los signos trabajados previamente por los participantes. En el ofertorio se presentaron los carteles de colores elaborados en positivo y una llave con la inscripción «Trabajo decente», como expresión del compromiso por abrir caminos frente a las situaciones de precariedad y exclusión.
En su homilía, D. Antonio invitó a «abrir los ojos, los oídos y el corazón» ante las situaciones concretas de sufrimiento que provoca la falta de unas condiciones dignas de vida y de trabajo. El obispo recordó que la respuesta cristiana nace también de la interioridad y de la capacidad para mirar la realidad desde la misericordia, dejándose impulsar por el Espíritu Santo.
La celebración concluyó con la lectura del manifiesto elaborado a nivel estatal con motivo de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, que este año lleva por lema «Ante la exclusión, trabajo decente».

