La Diócesis de Jaén ha comenzado la presentación del nuevo curso pastoral 2026-2027, que tiene como lema «Vosotros sois la luz del mundo» (Mt 5,14) y que se desarrolla dentro del Plan Pastoral Diocesano 2023-2027, «Mira, hago nuevas todas las cosas» (Ap 21,5). En este cuarto y último año del Plan de Pastoral, la mirada se pone, especialmente, en la misión y la presencia pública de los cristianos, invitando a todos los bautizados a vivir su fe y su compromiso evangelizador en medio de la sociedad.
El Obispo de Jaén, Don Sebastián Chico Martínez, acompañado por el Vicario General y Vicario de Evangelización, D. Juan Ignacio Damas, está recorriendo las diferentes Vicarías de zona para presentar el Plan de Pastoral para este curso. Así, este lunes tuvieron lugar los encuentros de la Vicaría II, que comprende los arciprestazgos de Baeza, Úbeda y Cazorla, en la Casa de Espiritualidad de La Yedra y en la Casa de la Iglesia de Úbeda. Ayer, martes, fue el turno de la Vicaría I, Jaén y Mágina, con los encuentros celebrados en la Casa de la Iglesia de Jaén.
Las jornadas se están organizando en dos momentos. Por la mañana, el encuentro está dirigido al clero de cada zona y, por la tarde, reúne a laicos, religiosas y agentes de pastoral. Tras la acogida y la oración, el encuentro de la tarde continúa con las palabras del Obispo y la presentación, a cargo de D. Juan Ignacio Damas, de las líneas de trabajo para este curso 2026-2027.
Palabras del Obispo
Ayer por la tarde en Jaén, el Obispo comenzó sus palabras con un agradecimiento a todos los que participan en la vida de la Iglesia diocesana, poniendo en valor su presencia, su disponibilidad y, especialmente, su compromiso. «Gracias por vuestra presencia, por vuestro tiempo, por vuestra disponibilidad y, sobre todo, por vuestro compromiso con nuestra Iglesia diocesana».
Desde ahí, recordó el camino recorrido durante estos años y la responsabilidad compartida de todos los bautizados en la misión de la Iglesia. “La Iglesia no es tarea de unos pocos; la Iglesia somos todos los bautizados. Todos hemos sido llamados, todos somos discípulos y todos somos enviados”. Don Sebastián subrayó que esta corresponsabilidad ha marcado el camino del Plan Pastoral y que su desarrollo no sería posible sin la participación de todos. “La corresponsabilidad no es repartir tareas; es sentirnos juntos responsables de la misión que el Señor ha confiado a su Iglesia”.
En este último tramo del Plan Pastoral, la Diócesis pone el acento en la misión y la presencia pública, bajo el lema «Vosotros sois la luz del mundo». El Pastor diocesano invitó a vivir la fe también fuera de los templos, en los distintos ámbitos de la vida cotidiana y de la sociedad. “Eso significa que la fe no puede quedarse encerrada en nuestros templos ni puede reducirse a algo privado. El discípulo de Jesús está llamado a ser luz allí donde vive”.
Junto a esta llamada a la misión, Don Sebastián animó a vivir el nuevo curso desde la alegría y no desde el cansancio o la queja. “La misión cristiana no nace del activismo ni de la obligación, sino de la alegría de haber encontrado al Señor”. Y añadió: “Quien se sabe amado y llamado por Él no puede guardar para sí esa alegría, sino que siente el deseo de compartirla y de hacerla llegar a los demás”.
El Obispo quiso terminar haciendo hincapié en el Año Jubilar Diocesano con motivo del VIII Centenario de la Aparición de la Virgen de la Cabeza, que comienza este domingo, 4 de octubre, y que será una oportunidad para renovar la fe y el compromiso misionero. “No queremos vivirlo únicamente como una gran celebración exterior, sino como un verdadero tiempo de gracia, de renovación y de impulso misionero”.
Presentación del Plan Pastoral
Por su parte, D. Juan Ignacio Damas fue el encargado de presentar las líneas de trabajo para este curso, partiendo de una idea central: todos los bautizados están llamados a ser discípulos misioneros. La conversión pastoral y misionera de la Iglesia pasa por el protagonismo de cada creyente en la evangelización, con independencia de su función o de su formación en la fe. En este camino, la Diócesis está llamada a seguir creciendo en una presencia significativa en la sociedad, más allá de la propia vida interna de la Iglesia.
Esta llamada a la misión parte, también, de la realidad concreta en la que viven los cristianos. Por eso, durante la presentación el Vicario de Evangelización puso el acento en la necesidad de mirar esa realidad, implicarse en ella y trabajar por su transformación desde los criterios del Evangelio. Entre las cuestiones abordadas estuvieron la pobreza y las desigualdades, el individualismo, la polarización social, las dificultades que atraviesa el mundo rural de Jaén y la despoblación, así como la riqueza de la piedad popular. Una presencia que busca promover el bien común y la dignidad de las personas y que está llamada, además, a generar esperanza en medio de las situaciones concretas de nuestra tierra.
Uno de los puntos centrales fue precisamente el modo de estar en la vida pública. El reto no está solo en saber por qué y para qué los cristianos están llamados a participar en la sociedad, sino en aprender cómo hacerlo. Para ello, se planteó una presencia desde la pluralidad y la libertad religiosa, abierta al diálogo y a la escucha, capaz de colaborar y de tejer redes, pero también con una identidad cristiana sólida y coherente. Una presencia que no busca ocupar espacios, sino iniciar procesos y poner los valores del Evangelio al servicio de la sociedad.
En esta línea, D. Juan Ignacio subrayó la importancia de que los cristianos estén presentes tanto en los distintos ámbitos de la vida cotidiana como a través de iniciativas y obras de inspiración cristiana, desde la empresa y las asociaciones hasta la educación, la acción social o el cuidado de la casa común. Todo ello requiere formación y discernimiento, con la Doctrina Social de la Iglesia como referencia para ayudar a interpretar la realidad y orientar el compromiso hacia la dignidad humana y el bien común.
Finalmente, recordó que el desarrollo del Plan Pastoral durante este curso se realizará, también, en comunión con la fase de implementación del Sínodo, profundizando en la participación, la corresponsabilidad y la evaluación de la misión de la Iglesia. Todo ello forma parte de un curso en el que la Diócesis quiere seguir avanzando en una Iglesia más misionera y presente en medio de la sociedad.
Convocatoria por Vicarías
Las presentaciones del nuevo curso pastoral continuarán durante los próximos días en las restantes Vicarías de zona.
La Vicaría III, que comprende Sierra de Segura, El Condado y Las Villas, celebra sus encuentros hoy, 30 de septiembre, a las 10.00 horas en la parroquia de Beas de Segura y a las 17.00 horas en el Teatro de Beas de Segura.
Mañana, 1 de octubre, será el turno de la Vicaría IV, correspondiente a Andújar, Bailén, Mengíbar, La Carolina y Linares, con encuentros a las 10.00 horas en el Centro Parroquial de La Encarnación de Bailén y a las 17.00 horas en la Casa de la Cultura de Bailén.
Finalmente, el viernes, 2 de octubre, se presentará el curso en la Vicaría V, que comprende Alcalá, Martos-Torredonjimeno y Arjona. Los encuentros tendrán lugar a las 10.00 y a las 17.00 horas en el Conventico de Torredonjimeno.

