El delegado diocesano de Misiones, el misionero de la Consolata José Luis Pereyra, ante la celebración del Octubre Misionero.
Queridos hermanos:
Con la celebración de santa Teresita del Niño Jesús, patrona universal de las misiones, el 1 de octubre, iniciamos el Octubre Misionero, un tiempo privilegiado para renovar en nuestra Iglesia diocesana el don y la responsabilidad de la misión.
El lema del DOMUND de este año, «Uno en Cristo, unidos en la misión», nos lleva al corazón mismo de nuestra vocación de bautizados. Hemos sido llamados por el Señor a ser discípulos y enviados, pero no caminamos solos. Pertenecemos a una comunidad de vida y de fe: la Iglesia. En ella recibimos la fe, la celebramos y estamos llamados a compartirla con los demás.
Por todo ello, la Delegación diocesana de Misiones queremos haceros copartícipes de las distintas celebraciones que llevaremos a cabo: Eucaristía de Apertura del Octubre Misionero, vigilias y encuentro diocesano misionero.
Vivamos este mes como una oportunidad para orar, reflexionar y comprometernos con la misión ad gentes. Sintámonos verdaderamente unidos en Cristo y, desde la riqueza de nuestros diferentes carismas, parroquias, comunidades, movimientos y cofradías, caminemos juntos con nuestros misioneros. Ellos han sido enviados a lugares donde quizá nunca podremos estar físicamente, pero podemos acompañarlos con nuestra oración, sostenerlos con nuestra colaboración y hacer nuestra su tarea de llevar el Evangelio hasta los confines del mundo.
Os animamos a participar con todos nosotros para así sentirnos uno en Cristo, unidos en la misión.


