La convivencia tuvo lugar el sábado 26 de septiembre len el colegio Gamarra, punto estratégico para ambas parroquias, y su objetivo era conocerse más, tanto individual como colectivamente.
Es por ello que hubo tiempo para que todas las realidades, grupos y comunidades que albergan estas dos parroquias hermanas se dieran a conocer, a nivel interparroquial e intraparroquial, pues la realidad es que muchas veces no conocemos ni siquiera las actividades que se realizan en nuestras parroquias ni a muchas de las personas que participan en ellas. La jornada estuvo dedicado al encuentro y a la convivencia para acabar con ese desconocimiento poco deseable.
El encuentro comenzó con la presentación de todos los grupos y comunidades de ambas parroquias, en la que daban a conocer diversos datos, como las actividades que suelen realizar, en qué se enfocan, cómo lo viven, qué les caracteriza, desde cuándo lo forman y cómo se originaron, qué necesitan, qué les gustaría. En total fueron 16 grupos. Estuvo guiada por el párroco, Juan Pablo Jiménez.
Tras las presentaciones se propuso una dinámica de conocimiento para fomentar el encuentro y la cercanía.
Pero el encuentro fue más allá porque el servicio no se deja de lado nunca en la vida de una parroquia así que, entre todos organizaron las mesas y las sillas para uno de los momentos más entrañables del día: el almuerzo, para el que cada uno hizo su aportación. La estrella del almuerzo fue la rica paella preparada con esmero y amor. Fue un rato sumamente agradable en el que se disfrutó de la comida y de la compañía.
La jornada se cerró con la celebración de la Eucaristía en la iglesia del Colegio de Gamarra, reunidos fraternalmente ante lo que verdaderamente nos une: la fe y el Señor.
Paula Arranz, feligresa de la parroquia


