Con motivo de la festividad del Santo Cura de Ars, la parroquia de la Sagrada Familia de Almerimar ha bendecido y colocado de nuevo su campana, tras varios meses de trabajos de restauración.
La campana tuvo que ser retirada debido al deterioro ocasionado por la cercanía del templo al mar. La intervención, realizada por la empresa Tradición, ha incluido la limpieza de la campana, la adaptación de sus anclajes de sujeción, la instalación de un nuevo yugo de madera que permitirá su volteo, la electrificación y la colocación de un soporte metálico en la techo del templo parroquial.
La restauración ha sido posible gracias a la colaboración de los feligreses, que han contribuido mediante donativos personales y la organización de una rifa.
La campana fue fundida en 1996 en los talleres Quintana de Madrid e instalada al concluir la construcción del templo, situado junto al Puerto Deportivo de Almerimar. Treinta años después de su colocación, recupera la función para la que fue concebida: convocar a la comunidad parroquial a la celebración de los misterios cristianos y acompañar, con su sonido, el ritmo cotidiano de la localidad.


