Los actos festivos de la ciudad con motivo del ascenso del Málaga CF comenzaron y concluyeron en sendos templos de la ciudad: San Pablo y la Divina Pastora, en los que los jugadores y el equipo técnico hicieron una ofrenda floral ante las imágenes de Jesús Cautivo y la Divina Pastora, Patrona del Deporte.
Sobre las 18.30 horas llegaban los autobuses con los jugadores y el equipo del Málaga CF a la Plaza de San Pablo, abarrotada de seguidores que coreaban el himno y mostraban su cariño al equipo que ha conseguido ascender a lo más alto del fútbol español.
El párroco, José Manuel Llamas, y el sacerdote más joven de la diócesis Daniel Gutiérrez, los esperaban en la entrada para darles la bienvenida y acompañarlos a la capilla del Cautivo, en la que depositaron su ofrenda floral. Ante la imagen rezaron juntos la Oración del Buen Humor de san Tomás Moro, cuya fiesta se celebraba ese día. Una oración que, en palabras del párroco, el papa Francisco rezaba cada mañana.
Pasadas las 22.00 horas, después de parar en la Diputación y el Ayuntamiento, la comitiva deportiva llegaba a las puertas de la iglesia de la Divina Pastora, cuyas campanas sonaban a fiesta. En su interior les dirigía unas palabras de bienvenida el hermano mayor de la Divina Pastora, Juan Antonio Navarro, quien les recordaba que «a sus pies tenéis la camiseta que dejasteis el pasado 13 de agosto. Salió en procesión el día del partido contra el Sporting, la veréis manchada con cera de las velas del trono. Antes del encuentro ante el Zaragoza la depositamos bajo el manto de la Virgen, donde permaneció durante ese partido y las semifinales frente a Las Palmas. Para la final del playoff ante el Almería la colocamos a sus pies, visible, en el mismo lugar donde la dejasteis al inicio de la temporada. A sus pies pusimos también vuestras intenciones, que eran las de toda Málaga. Recibiros hoy significa que la temporada no ha podido ser mejor. Y por eso estamos aquí: para dar gracias». Terminó su intervención aludiendo a la afición de su propia hija por el Málaga y a cómo este amor por el equipo se transmite a las nuevas generaciones desde pequeñitas.
A sus palabras siguieron las del párroco, Rafael Pérez Pallarés, quien les recordó la ilusión cumplida con la que llevaron la ofrenda floral a comienzo de temporada. Los felicitó por su ascenso destacando que «Funes está en la línea de hacer algo extraordinario y cuando nos convocamos unidos somos capaces de mucho bueno». El párroco felicitó a Ramón, quien ha pedido matrimonio a su novia Eva, y a quienes están esperando la llegada de nuevos hijos e hijas a su hogar.
Tras un momento de silencio, rezaron todos juntos la advocación a la Divina Pastora, Patona del Deporte, y el párroco les animó a que nunca olvidaran sus raíces. Un sentido “¡Viva el Málaga! ¡Viva la Divina Pastora!” cerraron el acto de la ofrenda floral a la Patrona.

