

Este domingo 10 de mayo se celebra la Pascua del Enfermo
La Pascua del Enfermo 2026, inspirada en el lema “Lo llevó a una posada y lo cuidó” (Lc 10,34), podemos decir que encuentra en el hospital un lugar especialmente significativo. Allí, entre habitaciones, pasillos y salas de espera, el Evangelio del Buen Samaritano se hace vida concreta en cada gesto de cuidado, escucha y acompañamiento.
El hospital cada día se convierte en una verdadera “posada” donde muchas personas llegan heridas por la enfermedad, el miedo o la incertidumbre. En ese ambiente, médicos, enfermeras, auxiliares, capellán y familiares realizan una misión silenciosa pero profundamente humana: cuidar al que sufre, acompañar y administrar sacramentos
Vivir esta jornada en el hospital significa acercarse al enfermo con respeto y ternura, reconociendo en cada paciente una persona con dignidad, esperanza e historia. A veces una palabra amable, una visita, una oración o una mano sostenida ofrecen más alivio del que imaginamos.
Para quienes están ingresados, esta Pascua del Enfermo es también una invitación a descubrir que no están solos. Cristo Resucitado camina junto a quienes atraviesan el dolor y se hace presente en quienes acompañan, curan y sirven con amor.
Las celebraciones de la Eucaristía los domingos de Pascua, la comunión a los enfermos, la unción y los momentos de oración dentro del hospital ayudan siempre a fortalecer la fe y la esperanza, especialmente en tiempos de fragilidad.
La Pascua del Enfermo recuerda que cuidar no es solo una tarea sanitaria, sino también un acto profundamente humano y evangélico: amar llevando el dolor del otro.
En este mes de mayo, dedicado también a la Virgen , que ella nos ayude a sentirnos siempre acompañados en la enfermedad.
Rafael Tenorio
Capellán Hospital comarcal de Baza

