

En el marco de la Semana del Matrimonio 2026, la Delegación de Familia y Vida ha organizado dos vigilias de oración en las localidades de Baza y Guadix. Bajo el lema «El amor, la aventura más épica de todas», estos encuentros han buscado renovar el sentido cristiano del matrimonio como una vocación y un camino de fidelidad recorrido de la mano de Dios.
Encuentros en Baza y Guadix
La ciudad de Baza acogió su vigilia en la parroquia de Santiago Apóstol. El encuentro fue dirigido por el sacerdote Sergio Villalba y contó con el acompañamiento musical de Alex y Miriam, quienes ayudaron a crear un clima de recogimiento y oración entre los matrimonios asistentes.
Por su parte, en Guadix, la celebración tuvo lugar en la parroquia de Santiago Apóstol, presidida por el sacerdote Emilio Valenzuela. En esta ocasión, los cantos fueron interpretados por el coro de la delegación de juventud.
La delegación de Familia y Vida expresa ha expresado su agradecimiento a la delegación de juventud por su presencia y su firme compromiso con la realidad del matrimonio y la familia. También agradece a Alex y Miriam su disponibilidad y ayuda, y a ambos párrocos su apoyo a esta delegación.
Una aventura exigente y hermosa
Durante las vigilias, se invitó a los esposos a ver el amor conyugal no sólo como un sentimiento, sino como una llamada de Dios a una aventura exigente y hermosa.
Uno de los momentos más emotivos de la noche fue el gesto orante de los esposos frente al Santísimo Sacramento. En un tiempo de silencio, cada cónyuge escribió una carta personal a su pareja respondiendo a la pregunta: «¿Cómo quiero vivir cada día, contigo y con la ayuda de Dios, la aventura del amor que hemos emprendido juntos?». Posteriormente, los matrimonios intercambiaron sus escritos en un gesto de entrega y renovación de su «sí». Al finalizar la oración, los asistentes se acercaron al altar para recoger textos inspiradores de figuras como San Juan Pablo II, Santa Teresa de Lisieux o el Papa Francisco, quienes definen el matrimonio como una historia de amor construida con paciencia y esperanza.
La jornada concluyó con la bendición eucarística y un canto a la Virgen María, poniendo a todas las familias bajo la protección de la Madre del Amor Fiel. Con estas vigilias, la delegación de Familia y Vida reafirma que el matrimonio, basado en un amor exclusivo y definitivo, es un icono de la relación de Dios con su pueblo.
Jesús e Inma
Delegados diocesanos de Familia y Vida

