
Tras hacerse pública la noticia de la visita del Papa a Canarias en el marco de su viaje a España, en junio de este año, el obispo Nivariense, Eloy Santiago expresó su satisfacción por ver cómo se materializa un deseo muy anhelado. “Se trata de una gran noticia para todos los canarios en general. Nos alegra mucho saber que el sucesor de Pedro estará entre nosotros. Aún no está confirmada la agenda ni cómo será el viaje, pero conocer la posibilidad de una visita a Canarias, nos llena de alegría. Desde que fue elegido el papa León XIV, el obispo de Canarias, D. José Mazuelos, su obispo auxiliar, D. Cristóbal Déniz, y un servidor, firmamos una carta invitando al Santo Padre a venir al Archipiélago. Lo hicimos, sobre todo, para dar continuidad a ese deseo del papa Francisco, de conocer la realidad de la inmigración en las Islas”.
En cuanto a la logística y organización de esta visita, monseñor Santiago expresó que siempre un viaje de este tipo conlleva mucho trabajo. “Una visita de un Papa, requiere bastante trabajo previo, que no se ve. Todo estará guiado por la Oficina de Viajes Pontificios de la Secretaría de Estado del Vaticano, en coordinación con el Gobierno del país y con los gobiernos autonómicos, en este caso. El Santo Padre suele viajar acompañado de otras representaciones, autoridades del Vaticano y otro tipo de personal. Supondrá mucho trabajo para organizar toda esa acogida, pero se hará con gozo y con alegría”.
Santiago indicó que sus primeras palabras dirigidas al Papa intentarán expresar el cariño del pueblo canario. “Estamos llenos de gratitud por haber acogido esta invitación y por haberse acordado de nosotros. Será muy positivo que el Santo Padre ponga el foco en el drama migratorio de Canarias para que esta realidad se conozca a nivel internacional y todo el mundo sea consciente de lo que supone esta mortífera ruta atlántica en la que transitan tantos migrantes del continente africano”.
El obispo de San Cristóbal de La Laguna añadió que aún quedan muchos pormenores por definir y que los iremos conociendo con el paso los meses.

