

Una de las costumbres más arraigadas en nuestros pueblos es montar belenes, una tradición que nos permite mantener viva nuestra fe, a la vez que fortalece los lazos familiares y comunitarios. A través de esta actividad se transmiten valores como la unión, el respeto y el sentido de la vida cristiana. Mantener esta práctica ayuda a que las nuevas generaciones conozcan y valoren nuestras raíces, especialmente en una época donde es importante no olvidar nuestras tradiciones. Y esto es lo que se intenta cada año realizar en la parroquia de Santa María de Huéscar: en la parroquia, en las residencias, en locales y en casas particulares.
Por esta razón, el 4 de enero, en el Belén de Cáritas hubo un acto de reconocimiento, organizado por Cáritas en colaboración con el ayuntamiento, en el que se rindió homenaje a las personas particulares, hermandades y residencias que han participado en la elaboración y montaje de los belenes tradicionales instalados en el municipio durante las fiestas navideñas.
El acto sirvió para agradecer públicamente el esfuerzo, la dedicación y la creatividad de todos los participantes, cuyas iniciativas han contribuido de manera notable a embellecer el municipio en estas fechas tan señaladas, dotándolo de una estética singular y reforzando el ambiente navideño en calles y espacios públicos, siendo un testimonio de fe.
El párroco habló de la importancia de conservar y promover esta tradición, profundamente arraigada en la cultura local, así como el valor del trabajo conjunto entre instituciones, entidades sociales y personas particulares. Desde Cáritas y el ayuntamiento, por medio de un concejal de la corporación municipal, se subrayó que estos belenes no solo cumplen una función decorativa, sino que también mantienen nuestra fe viva.
Dichos belenes, diez en total, fueron bendecidos antes de comenzar la Navidad, y por ellos han ido pasando los niños de los colegios, y muchos vecinos de Huéscar y personas que nos han visitado en estos días.
El acto concluyó en un ambiente de agradecimiento y convivencia, reafirmando el compromiso de seguir impulsando actividades que refuercen las tradiciones locales y contribuyan a dinamizar la vida religiosa de nuestra localidad.
José Antonio Martínez
Párroco de Santa María, de Huéscar.

