
Este verano, dos jóvenes comprometidos con el cambio se embarcan en una experiencia que marcará sus vidas… y las de muchos más.
Francisco Moisés Garrido Medrán, de 28 años, comenzó su voluntariado en enero de 2024 en Ciudad Real, y desde entonces su compromiso lo ha llevado hasta la Delegación de Manos Unidas en Almería. Ahora, del 9 al 31 de agosto, será uno de los seleccionados para viajar a Honduras, donde vivirá tres semanas de voluntariado junto a jóvenes de otras delegaciones (Alicante, Pontevedra y Sevilla). Allí colaborará con la Fundación ACOES, aportando su energía y talento en un proyecto de Educación para el Desarrollo y la Transformación, que continuará a su regreso con una actividad en España (entre septiembre y diciembre de 2025).
Juan Jesús, joven de la Parroquia de San Urbano en La Cañada y voluntario desde hace dos años en la Delegación de Almería, viajará en otoño a India (Región de Bahir) tras ganar el II Certamen Literario de Jóvenes de Manos Unidas. Su talento con las palabras le ha abierto la puerta a vivir en primera persona los proyectos que Manos Unidas apoya sobre el terreno.
¿Por qué estos viajes son tan importantes?
No se trata solo de ayudar: se trata de conocer, compartir, y transformar. Vivir con las comunidades del sur permite a nuestros voluntarios experimentar realidades que despiertan conciencia y refuerzan nuestro compromiso. A su vuelta, tanto Moisés como Juan Jesús serán portavoces del cambio, llevando sus experiencias a sus Delegaciones y a la sociedad.
Porque cuando ponemos rostro y nombre a quienes acompañamos, nuestra lucha contra el hambre y la pobreza cobra más sentido. Y ellos —Moisés y Juan Jesús— serán voz, manos y corazón de esa misión.