No podían haber elegido un momento ni un lugar mejor. En el marco del Jubileo de las Familias y como colofón de la jornada, La Casa de la Iglesia fue testigo, el pasado 15 de febrero, de la presentación de un nuevo grupo de música pop-rock religiosa de nuestra Diócesis de Jaén.
Ni el peregrinar hacia la Catedral bajo la amenaza de una incipiente lluvia, ni una intensa Eucaristía en el magno templo presidida por el Obispo, Monseñor Chico Martínez, ni tan siquiera el regreso caminando de vuelta al Seminario para compartir cena fueron impedimento para que más de 300 personas abarrotaran el salón de actos de la calle Juan Montilla y vibraran al ritmo de la música de “El sonido de Betania”, que así se llaman, en clara referencia al lugar en que Jesús encontraba reposo en sus idas y venidas de Jerusalén, hogar de sus amigos Marta, Lázaro y María, que le hicieron vivir su última experiencia de familia, justo antes de interpretar los acordes finales de la perfecta sinfonía que el Padre había compuesto desde el inicio de los tiempos para salvación de la humanidad.
Una decena de canciones más un bis formaron su repertorio, en el que sonaron versiones de Hakuna, Comisión, Athenas, En Espíritu y en Verdad, Twice, …, y también, para sorpresa de algunos y deleite de todos, tres títulos propios en absoluta primicia: “Original de Dios”, “El protagonista” y “Estás aquí”.
Nada podía presagiar un tan buen estreno, pues hacía poco más de seis meses que se conocieron en el Coro del Face to God de los miércoles y escaseaban las oportunidades para coincidir todos juntos en los ensayos. Pero, a pesar de ser su primera actuación en público, no fueron presa del miedo escénico, desenvolviéndose en las tablas como tilapias en el Mar de Galilea.
Nono (batería y voz), Javier (bajo), Carlos (guitarra y voz), Adolfo (charango, tiple, guitarra, palo de agua y zampoña) acompañaron las voces de Bárbara, Sonia, Lola y Esther, en lo que sin duda, fue una velada que dio mucho bien que hablar y, sobre todo, escuchar.
Algunos dirían que allí se produjo magia, pero no es cierto. Fue el Espíritu Santo quien acompañó al unísono aquella noche a estos cuatro pares de artistas, y entre todos nos hicieron saborear un pedazo de cielo en la tierra. No podían fallar, pues, como expresa una de las canciones que interpretaron, Dios jamás se equivoca.
José Ramón Sánchez Jaraba
Miembro del equipo Face to god