La parroquia de San Bartolomé de Torredelcampo abría sus puertas, ayer, a todos los andaluces para compartir la celebración de la Santa Misa a través de las cámaras de Canal Sur. Así, se celebraba la Eucaristía de acción de gracias con motivo del 125 aniversario de la refundación de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de la Aurora.
Una celebración, que comenzaba a las 10 de la mañana y que estuvo presidida por el Provicario General de la Diócesis, D. José Antonio Sánchez Ortiz, y concelebrada por el párroco y el vicario parroquial de Torredelcampo, D. Pedro José Martínez Robles y D. Joël Nsenkey Mokuba; y dos sacerdotes hijos del pueblo, D. Juan Mena Jurado y D. Blas Pegalajar González.
Quisieron participar, también, miembros de la corporación municipal, encabezados por el alcalde, D. Javier Chica; así como otras autoridades civiles y militares. Del mismo modo, asistieron, además de la Junta de Gobierno de la Cofradía, representantes de otras cofradías de la localidad y multitud de fieles y devotos.
La monición de entrada, las lecturas, la oración de los fieles y las ofrendas fueron participadas por miembros de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de la Aurora. El Evangelio fue proclamado por D. Pedro José Martínez Robles.
Homilía
En su homilía, el Provicario General destacó la importancia de la refundación como un símbolo de perseverancia y fe, recordando que «la Cofradía hunde sus raíces en el siglo XVI», y que su historia no se reduce únicamente a estos 125 años, sino a la labor incansable de generaciones que han mantenido viva la devoción a Nuestro Padre Jesús Nazareno.
Asimismo, subrayó que esa conmemoración de su refundación pone ante nuestros ojos una gran lección: «La Iglesia, la parroquia y cada uno de nosotros necesitamos refundarnos, superar las crisis, levantarnos y seguir adelante. Hemos de vivir los momentos difíciles como una oportunidad para crecer, para volver a lo esencial y dejar atrás los lastres que nos impiden avanzar».
Haciendo referencia al Evangelio de san Lucas, de este domingo VII del T.O., Sánchez Ortiz reflexionó sobre la llamada de Cristo al amor incondicional: «Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os injurian». En este sentido, recordó que «todos hemos pasado por la experiencia del daño, la crítica o la injusticia», pero que el verdadero cristiano está llamado a responder con misericordia, siguiendo el ejemplo de Jesús en la cruz: «Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen».
En este sentido, D. José Antonio meditó sobre la importancia del amor desinteresado. «El amor que el Señor nos pide es el amor verdadero, el de la gratuidad plena. Nos dice: ‘Sed misericordiosos como vuestro Padre celestial es misericordioso’. Este es el reto y la verdadera medida de nuestro amor», afirmó.
En una sociedad marcada por el egoísmo y la indiferencia, el Provicario recordó las palabras de San Juan de la Cruz: «Donde no hay amor, pon amor y sacarás amor». Para continuar, animando a los fieles a vivir así, para que, en el atardecer de nuestra vida, “cuando nos examinen del amor, encontremos la medida de un amor generoso, colmado, remecido, rebosante, como el que nosotros hemos tratado de vivir mientras peregrinábamos por este mundo”.
La Santa Misa fue retransmitida en directo por Canal Sur Televisión, permitiendo que muchos devotos, especialmente ancianos y enfermos, pudieran seguir la celebración desde sus hogares y sentirse partícipes de este gran acontecimiento de la localidad de Torredelcampo.