
Esta semana ha visitado nuestra diócesis, Pedro Belderrain, sacerdote claretiano, natural de Asturias. Belderrain es licenciado en Teología y Sociología y desde 2021 viene desempeñando la responsabilidad de consultor del gobierno general como prefecto de Apostolado.
Cada seis años, en nombre del superior general, los miembros del referido gobierno, visitan las comunidades de la congregación.
“Para mí venir aquí ha sido algo completamente nuevo. Tenía muchas ganas de encontrarme personalmente con los miembros de la comunidad, entrevistarme con el obispo y compartir con la gente”.
Belderrain, en su visita al obispo Nivariense estuvo acompañado por Jose María Rastrojo, sacerdote claretiano y vicario para la Vida Consagrada.
“Nuestro deseo es ayudar en lo que la Iglesia necesite en cada momento. Acompañar a las comunidades a crecer, aportar lo que tenemos como nuestro, pero, a la vez, enriquecernos en la relación con la gente”, indicó Belderrain.
Preguntado por el carisma que identifica el ser claretiano, recordó que la congregación nació de la experiencia de San Antonio María Claret. “La vida ordinaria de la Iglesia necesitaba impulsos misioneros de más intensidad que se daban a través de las misiones populares, o a través de lo que entonces, hace 200 años, se podían llamar los medios de comunicación social. Libros, folletos, campañas misioneras intensas, la ayuda en la formación en los seminarios, en la vida consagrada, etc. Todo ello, iluminado siempre por la palabra de Dios, por una fuerte vivencia de la Eucaristía y por lo que significa el corazón de María”.