Hoy, 10 de mayo, la Iglesia celebra la Pascua del Enfermo, una jornada que recuerda que cuidar a los enfermos y sus cuidadores, lejos de suponer un problema, es una oportunidad evangelizadora de primer orden. Además, es un día en el que las comunidades parroquiales oran con y por los enfermos y se administra el sacramento de la unción de los enfermos.
Este año el tema escogido para esta celebración -que se une a la Jornada Mundial del Enfermo que tiene lugar cada 11 de febrero- es ‘La compasión del samaritano: amar llevando el dolor del otro’. Así, el papa León XIV nos propone volver nuestra mirada y reflexionar sobre el Buen Samaritano. Este manifiesta su amor al cuidar al hombre herido que ha caído en manos de los ladrones. Precisamente, el lema de este año subraya el amor al prójimo. Al respecto, desde la Comisión Episcopal para la Pastoral Social y Promoción humana explican que “el amor necesita gestos concretos de cercanía, con los que se asume el sufrimiento ajeno, sobre todo el de aquellas personas que viven en situación de enfermedad, a menudo en un contexto de fragilidad debido a la pobreza, al aislamiento y a la soledad”.
La Pascua del Enfermo, por tanto, busca ser un momento privilegiado de oración, de cercanía y de reflexión para toda la comunidad eclesial y para la sociedad civil, llamada a reconocer el rostro de Cristo en los hermanos marcados por la enfermedad y la fragilidad.
Esperanza en la enfermedad
Con motivo de esta jornada, Alberto Talavera, delegado diocesano de Pastoral de la Salud en la Archidiócesis de Sevilla, anima a todas las parroquias “a rezar por los enfermos, estar cercanos a ellos y vivir con esperanza el acompañamiento en la enfermedad”. Igualmente, invita a celebrar esta jornada en las comunidades parroquiales y para ello recomienda usar los materiales elaborados por la Conferencia Episcopal Española, disponibles aquí.
Actualmente la Pastoral de la Salud diocesana cuenta con 25 capellanes que atienden los distintos hospitales -públicos y privados- de la Archidiócesis de Sevilla, y con 60 equipos parroquiales de esta pastoral, compuestos cada uno por entre seis y veinte personas.
Precisamente 180 voluntarios de Pastoral de la Salud de las parroquias de Vicarías 1 y 2 participaron el pasado 6 de mayo en un encuentro diocesano en la Parroquia de Los Remedios. Además, estuvieron presentes el vicario episcopal de Pastoral Social, Salvador Diánez; el vicario episcopal de Sevilla II, Rafael Muñoz, CO; numerosos arciprestes y párrocos.
El encuentro se dividió en tres momentos: primero una oración y meditación sobre la parábola del Buen Samaritano; una segunda parte dirigida por Ismael Checa, formador especializado en la Humanización de los Cuidados a enfermos, que expuso la experiencia de la orden de los Camilos e iluminó la urgente necesidad de acompañar en la soledad no deseada. Checa animó a los voluntarios a recibir formación específica y a sensibilizar a las comunidades parroquiales en esta tarea. Finalmente, la hermana Alegría Arias, de la congregación de Carmelitas de Santa Joaquina Vedruna y responsable del SAER del Hospital San Juan de Dios del Aljarafe, recordó las raíces de la Pastoral de la Salud, poniendo el origen en el mismo Jesús de Nazaret, «que pasó sanando y liberando». El encuentro finalizó con un saludo a la Virgen y un rato de convivencia.
Mensaje del Santo Padre
En su mensaje para la XXXIV Jornada Mundial del Enfermo de 2026, que comparte con la Pascua del Enfermo, León XIV toma la parábola del buen samaritano como eje central para reflexionar sobre el cuidado de quienes sufren. El Papa denuncia una cultura marcada por la prisa, la indiferencia y el descarte, y propone recuperar la “compasión activa”: no limitarse a sentir pena, sino detenerse, acercarse y acompañar al enfermo con presencia concreta y humana. Según el texto, amar al prójimo significa “hacerse cercano”, como hizo el samaritano del Evangelio, siguiendo el ejemplo de Cristo.
En su mensaje el Santo Padre insiste en que el cuidado de los enfermos no es solo una tarea individual, sino una misión compartida que involucra a familias, sanitarios, voluntarios, agentes pastorales y a toda la sociedad. En esta línea, León XIV subraya, por tanto, que la verdadera compasión crea comunidad y fortalece la unidad entre las personas. Desde su experiencia pastoral en Perú, destaca el valor de quienes acompañan diariamente a los enfermos y recuerda que el dolor ajeno no debe verse como algo distante, sino como una herida del mismo cuerpo humano al que todos pertenecemos.
Finalmente, el Obispo de Roma relaciona el cuidado del enfermo con el mandamiento del amor a Dios y al prójimo. En este sentido, afirma que el auténtico amor cristiano no busca recompensa ni prestigio, sino que nace de la relación con Dios y se expresa en el servicio concreto a quienes sufren, especialmente enfermos, ancianos y afligidos.
Puede leer el Mensaje completo aquí.
The post La Archidiócesis de Sevilla celebra la Pascua del Enfermo en las parroquias first appeared on Archidiócesis de Sevilla.

























