
Manos Unidas celebra este domingo su Campaña contra el hambre en el mundo, este año bajo el lema Declara la guerra al hambre. De esta manera, según explica la delegada presidenta de Manos Unidas en Murcia, Consuelo Navarro, se pretende visibilizar que es necesario el desarrollo justo como camino para la paz: «Manos Unidas busca poner énfasis este año en el desarrollo justo como camino de la paz. Hablamos de hambre y hablamos de paz, las unimos en esa misma intención. Ahora mismo tenemos 59 conflictos armados, la cifra más alta después de la Segunda Guerra Mundial. Hay 78 países involucrados en guerras ahora mismo. Por eso nosotros queremos poner énfasis en la palabra paz, en lo que se necesita para llegar a esa paz; y, desde luego, la pobreza, la hambruna y la desigualdad no ayudan a que llegue esa paz».
Esta tarde, a las 19:00 horas, el Aula de Cultura de Cajamurcia acogerá la lectura del manifiesto, a cargo este año de Olga García Sanz, directora territorial de CaixaBank.
Manos Unidas recuerda, una vez más, que su objetivo es doble: visibilizar la situación de pobreza que viven 1.100 millones de personas en el mundo y recaudar fondos con los que se puedan realizar proyectos que ayuden a su desarrollo. La colecta de este domingo irá destinada a Manos Unidas por lo que desde su organización apelan a la caridad y generosidad de los fieles.
Proyectos en Haití, Filipinas, India, Angola, Etiopía, Sierra Leona, Paraguay, Togo, Chad, Líbano y Madagascar
Este año, la delegación de Manos Unidas en Murcia acoge once proyectos. Diferentes grupos de Manos Unidas en distintas parroquias de la Diócesis realizan actividades durante todo el año para recaudar fondos con los que financiar estos proyectos.
El primero de ellos centra su actividad en la mejora de la autonomía socioeconómica de 100 mujeres de Gambade (Cabo Haitiano). Con un presupuesto de 75.213 euros y con Cáritas como socio local, este proyecto pretende ayudar a estas mujeres para que en medio plazo puedan crear una microempresa de transformación de frutas en zumos y mermeladas.
El segundo proyecto se desarrollará en Filipinas, para promocionar los derechos de las mujeres y niñas en riesgo de explotación sexual en Davao, con un presupuesto de 41.668 euros y con la colaboración de Talikala Incorporate como socio local.
La mejora de la salud de mujeres embarazadas y en periodo de lactancia en Delhi (India) es otro de los proyectos, que beneficiará de forma directa a 450 personas, con un presupuesto de 32.353 euros y la colaboración de las Carmelitas de María Inmaculada como socio local.
En la provincia de Moxico (Angola) se desarrollará el proyecto que pretende que las escuelas y comunidades de tres localidades tengan acceso al agua. La Diócesis de Luena interviene como socio local en este proyecto que beneficiará a 6.160 personas de forma directa y que está valorado en 35.805 euros.
El quinto proyecto sería el que pretende rehabilitar y equipar la clínica católica de Kobo que fue saqueada durante el conflicto civil en Etiopía. Para ello se necesitan recaudar 41.735 euros. De esta clínica se beneficiarán 2.624 personas y Kobo Catholic Higher Clinic actúa como socio local.
La Diócesis de Makeni interviene como socio local en el proyecto para rehabilitar la escuela católica Teko Services en Makeni (Sierra Leona) para mejorar las condiciones educativas de 130 alumnos directos y 487 indirectos. Se necesitan 26.309 euros para llevar cabo este proyecto.
En el Departamento de San Pedro (Paraguay) se desarrollará otro de los proyectos, a cargo de las Hermanas Carmelitas de la Caridad, que pretende fortalecer la gestión organizativa de 89 mujeres rurales en General Resquín, con un presupuesto de 29.354 euros.
Las Hermanas Carmelitas de la Caridad de Lomé, capital de Togo, han detectado la necesidad de un proyecto que apoye a las mujeres adultas con falta de formación para la realización de actividades generadoras de ingresos y que también permita reinsertar en la sociedad a las chicas jóvenes que han sufrido malos tratos. Para ello se necesitan 30.120 euros.
Otro de los proyectos sería la puesta en marcha de la segunda fase de la mejora del acceso a la educación en la aldea de Moursale (aldea del sur de Chad), con la ayuda de Cáritas de Pala y con un importe de 47.181 euros.
El décimo proyecto tiene por objeto apoyar el programa de costura y confección dirigido a 60 mujeres refugiadas sirias vulnerables en Sidón (Líbano) para permitirles aumentar sus oportunidades de subsistencia de modo que puedan ayudar a mantener a sus hijos y a su familia. Este proyecto también apoyará a 100 jóvenes y adultos (hombres y mujeres) refugiados sirios y población libanesa marginada, proporcionándoles formación profesional en cinco especialidades diferentes. Manos Unidas necesita 32.984 para llevar a cabo este proyecto en el que Asociatio Fratelli actúa como socio local.
El último proyecto se centra en la puesta en marcha de un nuevo programa que pretende ayudar a las mujeres a profesionalizarse formándolas en fabricación de jabón y cestería, así como para dotar a las mujeres de educación financiera. De él se beneficiarán de forma directa 40 mujeres de cuatro barrios diferentes de Fort-Dauphin (Madagascar). Las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl son las garantes de la realización de este proyecto que precisa 7.079 euros.
La entrada Declara la guerra al hambre en el mundo, colabora con Manos Unidas aparece primero en Diócesis de Cartagena.












































