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“El Espíritu Santo sigue suscitando la conversión y el deseo de Dios”

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El próximo domingo, 12 de abril, 51 catecúmenos recibirán los sacramentos de iniciación cristiana en la Santa Iglesia Catedral

Las cifras desvelan que el número de catecúmenos va creciendo cada año. El Delegado Diocesano de Catequesis, Adolfo Ariza, ha detallado los datos de los catecúmenos que recibirán el bautismo, la confirmación y la eucaristía el próximo domingo, 12 de abril, en la Santa Iglesia Catedral. Este año 51 catecúmenos recibirán los sacramentos de iniciación cristiana en un día “de fiesta y gozo” para la Iglesia de Dios que peregrina en Córdoba. El Delegado ha explicado que los catecúmenos vienen de otros credos y tradiciones religiosas y se han estado preparando durante más de un año en sus parroquias, bien acompañados por sus catequistas y párrocos. El rito de entrada en el catecumenado tuvo lugar el primer domingo de Cuaresma y concluye el próximo domingo.

El encuentro de los catecúmenos con el Señor ha sido, como ha apuntado Adolfo, a través de su Iglesia en el testimonio de una comunidad cristiana, en el seno de una Hermandad o incluso en su propia familia, que los ha despertado a la fe. El Delegado, ha resaltado que algunos también lo han experimentado en pareja, el novio o la novia han despertado el deseo de Dios en el otro para conocer a Cristo y configurarse con Él por los sacramentos.

Últimamente las cifras demuestran que va incrementado el número de catecúmenos y Adolfo Ariza considera que este incremento va a ser “un fenómeno normal” a partir de ahora porque estamos en una época en la que la sociedad ha perdido las raíces cristianas pero “el Espíritu Santo sigue suscitando la conversión y el deseo de Dios”.

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Carta Pastoral de Pascua: “Renacidos a la vida”

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7 abril de 2026

«Yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante» (Jn 10,10).

Queridos fieles diocesanos:
Cada año la Iglesia vuelve a la aurora del primer día de la semana. Las mujeres caminan hacia el sepulcro todavía con el corazón herido por la cruz, llevando aromas para un cuerpo que creen vencido por la muerte. Sin embargo, lo que encuentran no es un cadáver que venerar, sino una tumba abierta y una palabra que cambia el destino del mundo: «Ha resucitado. No está aquí». Jesucristo, el Crucificado, vive para siempre, y su Resurrección inaugura para el mundo una vida nueva; con Él ha nacido para la humanidad una paz que el mundo no puede dar ni arrebatar, la paz del sepulcro vacío, que nos abre a todos el horizonte como renacidos para la Vida.

En la Vigilia Pascual, la liturgia nos invita al más profundo gozo porque, por la resurrección de Jesucristo, «se une el cielo con la tierra, lo humano con lo divino». Cristo resucitado, «como lucero matinal, brilla sereno para el linaje humano, y vive glorioso por los siglos de los siglos». «Goce, pues, la tierra inundada de tanta claridad y que, radiante con el fulgor del Rey eterno, se sienta libre de la tiniebla que cubría el orbe entero» (Pregón Pascual de la Vigilia de Resurrección); así, todo queda transfigurado por la luz pascual, iluminados y recreados como hijos llamados a la Vida.

Como bien conocéis, Pascua significa «paso». Se trata del paso del Señor de la muerte a la vida; se trata, también, del paso del Señor entre nosotros rompiendo las ataduras del pecado y de la muerte: «Si por un hombre vino la muerte, Adán; por un hombre-Cristo Jesús ha venido la resurrección; si por Adán murieron todos, por Cristo todos volverán a la vida» (1Cor 15,22); se trata, en definitiva, de la vida de Cristo que se desborda sobre todos aquellos que se acercan con fe al Crucificado-Resucitado acogiéndolo en su vidas como su Señor y Maestro. Este tiempo es una invitación a vivir en plenitud; a sembrar vida en nuestro alrededor; a defender la vida como don precioso del Creador, llamados a ser sembradores de Vida.

Por todos lados se nos habla de bienestar, de progreso, de calidad de vida; sin embargo, al mismo tiempo, crece silenciosamente un fenómeno inquietante como es la soledad, la confusión o la falta de sentido. Son innumerables las personas que, aun teniéndolo casi todo, en lo material, experimentan un vacío profundo como si les faltara aquello que plenifica su vida. Porque, en el fondo, lo que escasea no son los bienes ni las oportunidades, sino una razón sólida y concreta para vivir, un fundamento que sostenga el alma en medio de las tormentas. Así, el hombre contemporáneo corre el riesgo de tenerlo todo al alcance de la mano y, sin embargo, caminar sin rumbo, como quien avanza sin saber hacia dónde, con el alma sedienta de algo que ni el consumo ni el éxito logran saciar. Queremos felicidad y progreso, pero la cultura de la muerte pone en cuestión el derecho fundamental a existir precisamente de quienes encarnan la esperanza del mañana. Reclamamos comprensión, respeto y tolerancia, pero, cuando descendemos al terreno concreto de la vida diaria, surge una contradicción dolorosa: el valor de la persona parece medirse por su utilidad. Aquellos que no encajan en nuestros planes, que no aportan según nuestros criterios o que simplemente incomodan, corren el riesgo de ser relegados, ignorados o descartados, como si no fueran dignos de la Vida.

Como nos ha recordado el papa León XIV, en el inicio de su pontificado: «en nuestro tiempo, vemos aún demasiada discordia, demasiadas heridas causadas por el odio, la violencia, los prejuicios, el miedo a lo diferente, por un paradigma económico que explota los recursos de la tierra y margina a los más pobres» (Inicio del ministerio petrino, 18 de mayo de 2025). ¿Nos queda alguna esperanza que no nos defraude? La respuesta es sí, y se llama Jesús de Nazaret. Su resurrección nos enseña la verdadera dignidad del hombre: no somos pura materia, somos hijos de Dios que encierran la semilla de la eternidad en el alma, conseguida con su pasión y muerte. No hemos sido creados para yacer postrados, sino para hacer, hacer obras grandes y comprometidas, transidas por el amor, llamadas a engendrar Vida.
Esta vida nueva que anhelamos no es una ilusión ni un ideal reservado para unos pocos. Es una realidad viva, concreta, que ya ha comenzado a ser derramada sobre nosotros. No estamos condenados a esperar pasivamente; podemos participar de ella aquí y ahora, porque Dios mismo se nos comunica sin cesar a través de los sacramentos. En ellos, y de manera eminente en la Eucaristía, esa vida divina no solo se promete, sino que se nos entrega verdaderamente. «Aquesta eterna fonte que deseo, en este pan de vida yo la veo; aunque es de noche», como cantó San Juan de la Cruz. En este misterio aprendemos a beber de la fuente y a vivir como quienes se alimentan de la Vida.

Por nuestra parte, ante tanta grandeza y misericordia recibidas, no cabe una respuesta tibia ni superficial, sino una adhesión firme, visible y constante, coherente con la fe que profesamos y confesamos con los labios. La vida cristiana no puede quedar reducida a un puro sentimentalismo o a una intimidad sin fruto; está llamada, por su propia naturaleza, a irradiar luz. Como nos exhorta el Señor: «Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos» (Mt 5,16). Esa luz no es otra cosa que el testimonio concreto de una fe encarnada en la vida diaria, hecha obras de caridad, justicia y verdad; que nos convierte en reflejos de la Vida.
Ser cristiano implica, por tanto, asumir con responsabilidad y determinación la promoción de una auténtica cultura de la vida. La dignidad de la persona «es un valor intrínseco que exige ser reconocido, protegido y promovido en toda circunstancia. Por ello, la respuesta verdaderamente humana ante el sufrimiento no puede ser provocar la muerte, sino ofrecer cercanía, acompañamiento, cuidados adecuados y apoyo integral» (Nota de la Subcomisión para la Familia y Defensa de la Vida, 26 de marzo de 2026). Se trata de un compromiso real y exigente: defender la vida humana en todas sus etapas, custodiar su dignidad en cada circunstancia, y alzar la voz —con caridad y claridad— allí donde esta se vea amenazada o despreciada, comprometiéndonos sin reservas como defensores y custodios de la Vida.
El apóstol nos lo recuerda con fuerza: «Arrimemos nuestro hombro a las cargas de los demás» (Gál 6,2). Este mandato adquiere hoy una urgencia particular ante el sufrimiento, la soledad, la pobreza y la incertidumbre que pesan sobre tantos de nuestros hermanos. No podemos permanecer indiferentes ni refugiarnos en una cómoda pasividad; el amor cristiano es siempre activo, creativo y sacrificado. No sería coherente llamarnos cristianos si, ante las heridas de nuestro tiempo, optáramos por cruzarnos de brazos o mirar hacia otro lado. La fe verdadera nos inquieta, nos saca de la comodidad y nos envía al encuentro del otro, especialmente del más frágil, haciéndonos cirineos de la Vida.

La Virgen María, nuestra Madre, es para el mundo entero «fuente de vida» porque nos dio a Jesús, el verdadero y único pan de vida con el que los fieles nos alimentamos. En nuestra geografía diocesana, casi todas las imágenes que la representan sostienen en su regazo la imagen del Niño Jesús ofreciéndonoslo como único «Camino, Verdad y Vida» (Jn 14,6) Acojamos su don e imitemos su actitud de apertura a la vida de Dios y al deseo de felicidad de los demás (cf. Lc 1,39), aprendiendo de ella a ser centinelas de la Vida.

Que al contemplarla e imitarla en su coherencia con el evangelio, seamos testigos del Dios vivo, del Dios de la vida, para «decirle al mundo, con humildad y alegría: ¡mirad a Cristo! ¡Acercaos a Él! ¡Acoged su Palabra que ilumina y consuela! Escuchad su propuesta de amor para formar su única familia: en el único Cristo nosotros somos uno» (León XIV, 18 de mayo de 2025), para que seáis «irreprochables y sencillos, hijos de Dios sin tacha, en medio de una generación perversa y depravada, entre la cual brilláis como antorchas en el mundo» (Flp 2,15), como testigos fieles de la Vida.
Para todos, mi saludo fraterno y mi bendición.

+ Sebastián Chico Martínez
Obispo de Jaén

Jaén, 25 de marzo de 2026
Solemnidad de la Anunciación del Señor

Transparencia y claridad: los pilares de la organización y la gestión económica del Viaje del Papa a España

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  • Las primeras proyecciones provisionales establecen una cifra no inferior a 15 millones de euros de gasto total del viaje, que se costearán sin apenas financiación pública y con un gran apoyo social.
  • La web oficial ha habilitado un espacio de Transparencia en el que se irá dando cuenta pública de todas las novedades, además de por los canales habituales de prensa y comunicación.
  • También se han presentado el logo y el lema oficial del Viaje Apostólico.
  • Además, se ha abierto ya un primer sistema de inscripción para prensa por ciudades y se ha informado de que el sistema de inscripciones y preinscripciones para los asistentes y peregrinos está listo y se abrirá en el mismo momento que lo autorice la Santa Sede

Este martes 7 de abril, he tenido lugar en Madrid la rueda de prensa para presentar el logo, el lema y otros aspectos de la visita del Papa a España. En la misma intervinieron Yago de la Cierva y Fernando Giménez Barriocanal, coordinadores de la visita de León XIV a España; Sara de la Torre, delegada episcopal de Medios del arzobispado de Madrid, y Josetxo Vera, director de la Oficina de Información de la CEE.

A pocas semanas de que el Papa León XIV aterrice en nuestro país, la Organización del Viaje Apostólico de Su Santidad, ha aprobado definitivamente los criterios de organización y gestión económica del viaje que, así como el logo y el lema oficiales y los sistemas de inscripción y preinscripción de asistentes.

Alzad la mirada (Logo y lema)

El lema elegido es “Alzad la mirada” (Jn, 4,35), una llamada a la sociedad española a salir de sus preocupaciones diarias e ir más allá, a través de la contemplación y la apertura a los demás. Además, el responsable de comunicación de la Conferencia Episcopal, Josetxo Vera, ha añadido que “en ese alzad, se encuentra la sed de Dios, su reconocimiento como fuente de unidad (Madrid), belleza (Barcelona) y caridad (Canarias y Tenerife)”.

“El lema –ha resaltado Vera– reúne la actitud con la que los cristianos de España acogemos la visita del Santo Padre, que acude como sucesor de Pedro, en un viaje apostólico.

En “Levantar tus ojos hacia el Señor” (Sal, 121,1) se contiene “Aspirad a los bienes de arriba” (Col, 3,2), supone poner a Dios sobre todas las cosas para todas las atraiga hacia si. (Jn, 12,32) y también se refleja el renacer de lo espiritual, de lo católico, “Levantaos, alzad la cabeza; se acerca vuestra liberación” (Lc, 21, 28).

En cuanto al logo, obra de la diseñadora gráfica María del Mar Chapa, Josetxo Vera ha explicado que “está construido como un círculo abierto en acción”, detallando que “las figuras humanas no están estáticas, sino enlazadas, sosteniéndose y proyectándose hacia arriba. Eso simboliza comunidad, encuentro y apoyo mutuo. No es solo “estar juntos”, sino avanzar juntos.”

“La Virgen en el centro actúa como eje y corazón del movimiento”, ha resaltado Vera. Desde el centro, irradia y acoge. Es el punto donde convergen todas las miradas alzadas. El centro ascendente marca trascendencia y propósito común. La verticalidad no representa un lugar concreto, sino la idea de elevación, de mirada alta, de algo que nos convoca y nos supera.

Los materiales gráficos, así como una guía de uso, estarán a disposición de los distintos usuarios en: www.conelpapa.es/prensa

Sistema de preinscripciones para asistentes

El sistema de inscripciones está ya listo y se abrirá el mismo día que lo autorice la Santa Sede. La asistencia a todos los actos del viaje apostólico será gratuita, pero todos los que deseen asistir deberán inscribirse previamente, de manera individual o través de un grupo, en el espacio que pronto estará disponible en www.conelpapa.es.

Sistema de acreditaciones para prensa

Por otro lado, a la espera de la confirmación oficial de la agenda se ha abierto el sistema de inscripción para periodistas y profesionales de la información, para que puedan inscribirse en las ciudades en las que piensan desarrollar su trabajo, a efectos de ir preparando una mejor acogida. Estos profesionales contarán con asistencia y espacios específicamente dedicados para la realización de su trabajo en todos los actos en los que se inscriban.

Las acreditaciones de prensa estarán abiertas hasta el 30 de abril.

Como novedad, la directora de Comunicación del Comité de Madrid, Sara de la Torre, ha explicado que “en todos los actos habrá un pequeño espacio dedicado a los evangelizadores digitales, a los que durante los preparativos se les facilitará desde la organización materiales y otros recursos para amplificar toda la preparación a través de sus canales”.

Organización en dos niveles

Tal y como ya se informó en su momento, la organización del viaje cuenta con dos niveles: por un lado, la organización diocesana. Cada diócesis que es sede en este viaje -Madrid, Barcelona, Gran Canaria y Tenerife- ha conformado su propio comité organizador, liderados por los Ordinarios respectivos y con responsables por áreas (liturgia, economía, pastoral, comunicación, etcétera).

Por el otro, el nivel nacional liderado por la Conferencia Episcopal Española y el comité de Coordinación Nacional constituido a tal efecto. Todos ellos son públicos. Estos comités, que responden a los organizadores del Viaje, se completan con distintos grupos de trabajo conjuntos por áreas.

En cuanto a las responsabilidades de cada uno, los comités diocesanos son los responsables de los actos, así como de la gestión económica y captación de fondos, de sus respectivas sedes, mientras que sobre el Comité de Coordinación Nacional recaen las tareas comunes (logo, himno, señales de televisión, traslados, comunicación, etcétera), así como prestar apoyo en todas las necesidades que presenten las diócesis. Este Comité de Coordinación es responsable, a su vez, de su propia gestión económica y de la obtención de fondos para sufragar los gastos de las tareas encomendadas.

Organización económica

En el apartado económico, pese a que en los últimos días y semanas se han publicado en distintos canales y medios de comunicación cifras aproximadas del coste global del viaje, lo cierto es que, hoy, no es posible ofrecer una cifra exacta, ni tan siquiera aproximada, de cuanto será el monto total de esos costes. En todo caso, entre todos los comités se ha establecido una proyección de coste total no inferior a los 15 millones de euros en total.

Yago de la Cierva, coordinador nacional del Viaje, ha recalcado que “para poner en contexto esa cifra provisional, hay que tener en cuenta la extensión del viaje (7 días) y su complejidad logística (10 sitios), así como el alcance y dimensiones globales que reúnen un viaje pontificio”, con lo que ello conlleva en términos logísticos, de organización, comunicación, asistencia a participantes, voluntarios, etcétera.

Con todo, Fernando Giménez Barriocanal, también coordinador nacional del viaje, por su parte, ha añadido que “tan pronto se disponga de una actualización exacta de los costes, será publicada en la página de Transparencia de la web oficial”.

Recursos económicos, en especie y voluntarios

Para hacer frente a los costes del Viaje se ha diseñado una estrategia profesional, según criterios habituales en eventos de esta magnitud, con el objetivo de captar los fondos necesarios para el sostenimiento de los actos y su desarrollo.

Existen antecedentes de financiación pública, como el viaje del Papa Francisco a Canadá y a la JMJ de Lisboa, y no se descartan las aportaciones, de distinta forma, de Administraciones públicas en el caso del Viaje a España.

De hecho, la etapa del Viaje en el Archipiélago contará con ayuda económica de las instituciones públicas canarias. De igual modo, otras administraciones contribuirán aportando infraestructuras clave para el viaje con cargo a sus propios presupuestos y no se descartan nuevas ayudas económicas, de las que se informarán oportunamente a través del canal de Transparencia de la web oficial del viaje.

Este tipo de ayudas se encuadran, por un lado, en la normalidad institucional y de cooperación, y por el otro, en apoyo de la visibilidad que le otorga a España la presencia del papa, el beneficio económico que deja en los lugares en los que se celebra y al indudable interés social que un acontecimiento de estas características genera.

Giménez Barriocanal ha recalcado que “el objetivo es que sea la propia Iglesia en España, con la ayuda de empresas e instituciones, la que haga frente si no a la totalidad, sí al grueso principal de los costes”.

Para ello, se ha previsto un sistema de búsqueda de financiación basada en dos grandes grupos: recursos económicos y recursos en especie. Todo ello, es público a través de la web oficial.

En lo referido a las aportaciones económicas (*), las peticiones van destinadas, sobre todo a grandes empresas e instituciones y también a particulares.

En cuanto a las primeras, existen varias categorías en función de la cuantía de la aportación. Y en cuanto a los segundos, se debe tener en cuenta que la asistencia a los actos del Viaje será completamente gratuita y no exigirá inscripción ni desembolso económico alguno.

En cuanto a las aportaciones en especie, están destinadas a las Administraciones Públicas y a la colaboración de muchas empresas que, por sus servicios, pueden cubrir necesidades del Viaje, tales como empresas hosteleras, de comunicación o informáticas.

Por supuesto, en cuanto a las aportaciones, la pieza clave siguen siendo los voluntarios. En palabras de De la Cierva, “sin ellos sería imposible poder organizarlo; con ellos, es posible organizar un viaje de estas características en apenas unos meses”.

Criterios de transparencia y buen gobierno

Por último, desde la organización se ha diseñado un sistema de transparencia y buena gobernanza de los recursos basado en sistemas profesionales, equiparables a los de cualquier otro evento o celebración de estas características.

Por un lado, se ha acordado un sistema de contabilidad homologado para todos los comités organizadores, de tal forma que todos empleen la misma herramienta y ello permita una gestión de la información con criterios contables armonizados.

Por el otro, en lo referido a los gastos, se han establecido tres tipos de gastos: menores, intermedios y grandes contratos. Los primeros serán responsabilidad del centro gestor con supervisión del área financiera; lo segundos exigirán al menos la presentación de tres presupuestos posibles y los terceros requerirán de un proceso de licitación abierto, salvo excepciones justificadas por falta de tiempo.

Para más detalles, los grandes gastos contarán con una Mesa de Contratación, dependiente, en función del tipo de licitación, del comité correspondiente, que estudiará con criterios económicos y financieros la decisión final. Dicha mesa estará compuesta por especialistas en la materia y su composición se hará pública tan pronto queden constituidas oficialmente.

Además, algunos de estos procesos de licitación ya están abiertos y pueden encontrarse en al web oficial. Y se irá informando de todos según vayan abriéndose más.

Todos los movimientos económicos estarán, además, debidamente auditados por la firma internacional Erns & Young (EY) para garantizar la transparencia total en todas las fases del proceso. Finalmente, se realizará un estudio de impacto económico sobre la economía nacional del Viaje, que ponga en valor los esfuerzos realizados por todos.

Enlace a la página de transparencia: www.conelpapa.es/transparencia

(*) Sobre aportaciones económicas: Las aportaciones económicas tienen un beneficio fiscal derivado de la Ley de Mecenazgo 2002.

  • Los primeros 250 € que ofrece cualquier contribuyente tienen una exención fiscal del 80% mientras que el resto de los fondos será del 40% al menos (salvo si son recurrentes, que llegaría al 45%).
  • En el caso de las personas jurídicas, la exención fiscal en el Impuesto sobre Sociedades se sitúa en el 40% del importe donado (pudiendo llegar al 50% si es recurrente o a importes superiores si se le otorga la consideración de acto de excepcional interés público, pendiente de resolución en este momento).

“Alzad la mirada”: lema y logo oficial del Viaje Apostólico de León XIV a España

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El lema es una llamada a la esperanza y a poner la mirada en Aquel que nos ama y, porque nos ama, nos salva. El logotipo está construido como un círculo de personas abierto en acción, enlazadas, sosteniéndose y proyectándose hacia arriba. En el centro, la Virgen María, eje y corazón del movimiento hacia lo alto, en que descubrimos al mismo tiempo, algo que nos convoca y que nos supera.

El origen del lema es el pasaje evangélico contenido en el capítulo 4 del evangelio de san Juan, como llamamiento a los católicos y a la sociedad en general a salir de sí mismos y encontrarse con el otro, desde la unidad, desde la centralidad de Jesucristo y a través de la caridad.

«Alzad la mirada» (Jn, 4,35) es la invitación que articula toda la visita del Papa León XIV: un gesto interior y colectivo que nos anima a salir de la mirada baja —encerrada en el yo, en la rutina y en la división— para devolvernos a nuestra dignidad original a través de la contemplación y la apertura a los demás.

“La Pascua del Señor –nos recordó el Papa– nos invita a levantar la mirada y a ensanchar el corazón. Ella sigue alimentando en nuestro espíritu y en el camino de la historia la semilla de la victoria prometida. Nos pone en movimiento como a María Magdalena y como a los Apóstoles.”

Además, en ese Alzad, se encuentra la sed de Dios, su reconocimiento como fuente de unidad (Madrid), belleza (Barcelona) y caridad (Canarias y Tenerife); es decir, reúne la actitud con la que los cristianos de España acogemos la visita del Santo Padre, que acude como sucesor de Pedro, en un viaje apostólico.

En “Levantar tus ojos hacia el Señor” (Sal, 121,1) se contiene “Aspirad a los bienes de arriba” (Col, 3,2), supone poner a Dios sobre todas las cosas para todas las atraiga hacia si. (Jn, 12,32) y también se refleja el renacer de lo espiritual, de lo católico, “Levantaos, alzad la cabeza; se acerca vuestra liberación” (Lc, 21, 28).

Avanzar juntos

En cuanto al logo, su responsable, María del Mar Chapa, ha explicado que “está construido como un círculo abierto en acción”, detallando que “las figuras humanas no están estáticas, sino enlazadas, sosteniéndose y proyectándose hacia arriba. Eso simboliza comunidad, encuentro y apoyo mutuo. No es solo “estar juntos”, sino avanzar juntos.”

“La Virgen en el centro actúa como eje y corazón del movimiento”, ha resaltado Chapa. Desde el centro, irradia y acoge. Es el punto donde convergen todas las miradas alzadas. El centro ascendente marca trascendencia y propósito común. La verticalidad no representa un lugar concreto, sino la idea de elevación, de mirada alta, de algo que nos convoca y nos supera.

– WEB OFICIALconelpapa.es

Ha partido a la Casa del Padre el sacerdote José Antonio Regalado

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En la noche de este pasado lunes 6 de abril, falleció a la edad de 88 años, José Antonio Regalado Delgado, sacerdote diocesano que residía en la Casa Sacerdotal de La Laguna.

Su velatorio se realizará este martes 7 de abril, en la cripta de Los Bethlemitas, en La Laguna, (lateral de La Catedral), a partir de las 16:00 horas.

La Misa Exequial será mañana miércoles, a las 13:00 horas, en la Santa Iglesia Catedral. D.E.P.

Regalado nació el 25 de septiembre de 1937 en el Puerto de la Cruz. Fue ordenado sacerdote por monseñor Franco Cascón el 22 de septiembre de 1962. Su primer destino ministerial fue en Valverde, en El Hierro. Más adelante pasaría por las parroquias de El Paso, San Pedro en Vilaflor y El Salvador en La Matanza. Asimismo, prestó diversos servicios en la diócesis de Los Teques, en Venezuela.

Cáritas Diocesana la XVII Semana de la Pobreza y Exclusión con el lema «Papa Francisco: Una Iglesia por y para los pobres»

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Cáritas Diocesana la XVII Semana de la Pobreza y Exclusión con el lema «Papa Francisco: Una Iglesia por y para los pobres»

Cáritas Diocesana celebrará los días 13, 14 y 15 de abril la decimo séptima edición de la Semana de la Pobreza y Exclusión. En esta ocasión se pondrá el foco en el legado del Papa Francisco y en cómo éste ilumina la acción que desarrolla Cáritas hacia las personas más vulnerables y excluidas

Cáritas Diocesana de Asidonia-Jerez celebra su ya tradicional Semana de la Pobreza y Exclusión que este año lleva como lema “Papa Francisco: una Iglesia por y para los pobres”. Tendrá lugar los días 13, 14 y 15 de abril y en esta ocasión se abordará la visión del Papa Francisco, su anhelo de una Iglesia “pobre para los pobres”, y cómo su legado se traduce en la acción de Cáritas en una entrega absoluta a las personas más vulnerables.

Este ciclo de conferencias comenzará el lunes, 13 de abril, a las 18 horas, con la intervención de Luis Miguel Rojo Septién, delegado episcopal de Cáritas Española, con su ponencia “El legado del Papa Francisco en Cáritas”. A continuación, el martes 14, en el mismo horario, será el turno de Tíscar Espigares Pinilla, responsable de la comunidad de Sant’ Egidio y autora de Corintios XIII con su intervención sobre “Una Iglesia amiga de los pobres”. Por último, cerrará este ciclo de conferencias, el miércoles 15, pero a las 12 horas, Emiliano Fernández Rueda, profesor en los Institutos Teológicos de Asidonia-Jerez con su conferencia sobre «El amor cristiano». 

Todas las ponencias tendrán lugar en el Auditorio San Juan Pablo II, en el Obispado. El día 13 y 14 de abril comenzarán por la tarde a las 18 horas y el día 15 será en horario de mañana a las 12 horas. 

La entrada Cáritas Diocesana la XVII Semana de la Pobreza y Exclusión con el lema «Papa Francisco: Una Iglesia por y para los pobres» se publicó primero en Diócesis Asidonia – Jerez.

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Nuevos nombramientos

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El obispo ha nombrado al sacerdote, Gabriel Hernández Abreu, administrador parroquial de las parroquias de San Isidro Labrador; en San Isidro, San Juan Bautista; en El Salto, y el Santo Hermano Pedro de San José Betancur, en Los Cardones-San Isidro, en el arciprestazgo de Granadilla.

Asimismo, ha nombrado al presbítero José Domingo González Pérez, capellán del Hospital de San Juan de Dios, en Santa Cruz de Tenerife.

Las XVI Conferencias de Primavera abrirán “Un hogar para todos”

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Las XVI Conferencias de Primavera abrirán “Un hogar para todos”

La Asociación Presencia Cristiana ofrecerá dos conferencias, una el martes 14 de abril y otra el 21 de abril

La Asociación Presencia Cristiana, bajo el lema “Un hogar para todos”, celebrará los días 14 y 21 de abril sus XVI Conferencias de Primavera en el Real Círculo de la Amistad, a las 20:00 horas, con el fin de concienciar a la ciudadanía de la importancia que tiene contar con un hogar, “tan necesario para nacer, crecer y ser queridos como seres humanos”, tal y como explica Isabel Pinaglia, presidenta de la Asociación.

Por un lado, Carmen Granados García, delegada territorial de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda de la Junta de Andalucía, ofrecerá la ponencia titulada “La vivienda: un derecho imprescindible» junto a José Luis Rodríguez Guirao, responsable del Programa de Personas Sin Hogar de Cáritas Diocesana de Córdoba.

Asimismo, el martes 21 de abril, continuarán las jornadas con el Vicario parroquial de Cristo Rey, capellán del colegio La Salle y profesor del Seminario San Pelagio y del Instituto de Ciencias Religiosas “Beata Victoria Díez”, José María Muñoz Urbano. Este presbítero de la Diócesis hablará sobre “Jóvenes en busca de un hogar. Nuevas realidades espirituales y eclesiales”.

Ambas conferencias tendrán lugar a las 20:00 horas, en el Real Círculo de la Amistad.

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Pascua y sinodalidad

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Queridos diocesanos, hermanas y hermanos de Málaga y Melilla:

Pensando en el tiempo pascual en el que estamos sumergidos y en la jornada de formación sinodal de este sábado 11 de abril, he caído en la cuenta de la profunda relación entre Pascua y Sinodalidad.

Si consideramos lo que les ocurrió a los discípulos de Emaús, nos daremos cuenta de que la cruz los dispersó por los caminos de la tristeza y la desesperanza, pero el Resucitado salió a su encuentro para devolverles la alegría y reunirlos de nuevo en la comunidad.

Del mismo modo, hoy el Señor nos busca y encuentra, incluso cuando nos dejamos llevar por el individualismo, la inercia o el “siempre se ha hecho así”, para resucitarnos a un estilo de vida más comunitario, en el que nos atrevamos a discernir lo que el Espíritu pide ahora a nuestra Iglesia. Os animo a acoger el don del Espíritu en cada parroquia, delegación, hermandad y grupo que constituye el tejido eclesial de nuestra Diócesis, como una oportunidad para renovar nuestra vida cristiana.

Comprendo que el proceso sinodal despierte dudas y recelos en algunas personas, como suele ocurrir ante toda novedad. Tampoco ayuda el que algunos defensores de la sinodalidad la presenten como una mera democratización de la Iglesia o como una ruptura con la Tradición eclesial. A quienes experimentan estas prevenciones les invito a integrarse en una verdadera dinámica sinodal, que tanto bien puede hacer a nuestras comunidades.

«Los procesos sinodales no pretenden cambiar el Evangelio ni la Tradición de la Iglesia, sino ayudarnos a comprender mejor la Palabra de Dios, mediante la escucha mutua y del Espíritu, en clima de oración»
La sinodalidad pertenece a la esencia de la Iglesia y tuvo su primera expresión en el denominado “Concilio de Jerusalén” (cf. Hch 15; Ga 2, 1-10), cuando aquella incipiente comunidad cristiana se reunió para examinar una cuestión disputada, escuchando a los testigos, interpretando los hechos a la luz de la Palabra de Dios y buscando criterios de actuación. Toda la comunidad participó en aquel proceso, aunque no todos con la misma responsabilidad. No quedó anulada la autoridad de los Apóstoles ni el “sensus fidei” de los bautizados.

Los procesos sinodales no pretenden cambiar el Evangelio ni la Tradición de la Iglesia, sino ayudarnos a comprender mejor la Palabra de Dios, mediante la escucha mutua y del Espíritu, en clima de oración, con el fin de anunciarla a los hombres y mujeres de nuestro tiempo, con lenguajes y modos adecuados, para que pueda ser reconocida y acogida como “buena noticia”.

Por eso, animo a que todas las parroquias y grupos eclesiales de la diócesis de Málaga, desde ahora y hasta la Asamblea Diocesana del próximo 20 de junio, estudien el Documento Final del Sínodo de la Sinodalidad con los recursos pastorales disponibles en www.diocesismalaga.es/sinodalidad. Esta Asamblea estará abierta a todos los diocesanos y diocesanas. ¡Apuntad la fecha, os esperamos! Sigamos avanzando juntos. El Señor está vivo y camina con nosotros. Dejémonos resucitar a una vida más esperanzada, más sinodal y más misionera.

Recibid un saludo muy cordial en el Señor.

+ José Antonio Satué
Obispo de Málaga

El arciprestazgo de Fuengirola-Torremolinos recibe los Santos Óleos

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El Miércoles Santo, tras la Misa Crismal, el arcipreste de Fuengirola-Torremolinos, Manuel Jiménez, celebró el acto de entrega de dichos óleos a los representantes de las 16 parroquias que conforman el arciprestazgo.

Es ya toda una tradición que, en la tarde del Miércoles Santo, el arcipreste haga entrega de los óleos consagrados esa mañana por el Obispo en la Misa Crismal, a los representantes de las 16 parroquias que forman el arciprestazgo de Fuengirola-Torremolinos.

«Cada año venían representantes de la pastoral de la salud o de la catequesis prebautismal y de confirmación, pero este año ha sido la Comisión Arciprestal, formada por laicos de las distintas parroquias y el arcipreste, quienes decidieron que la invitación se hiciera extensible a todas las personas de las distintas comunidades parroquiales que quisieran acudir para rezar vísperas juntos y recoger los óleos. Queríamos darle, a esta sencilla ceremonia, una mayor relevancia, y que fuese un momento de encuentro especial de todas las parroquias del arciprestazgo», explica el arcipreste.

El acto comenzó con una monición de Ana María Barrera, representante del arciprestazgo en el Consejo Pastoral Diocesano, con la que dio la bienvenida a todas las parroquias y explicó el sentido sinodal del acto. Después, el arcipreste se dirigió a los asistentes recordando la importancia que tienen los laicos para construir Iglesia y la necesidad de que todos se sientan parte de un proyecto mayor que va más allá de las parroquias. En este sentido, invitó a la jornada de formación del 11 de abril y a la asamblea diocesana del 20 de junio, e incidió en que se trabaje en las parroquias el Documento Final del sínodo.

Por último, el arcipreste hizo el envío de los asistentes para que llevaran a sus parroquias los óleos con los que, durante este curso, se podrán celebrar los sacramentos, y se los entregaran a sus párrocos.

Encarni Llamas

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