
El Ayuntamiento de Córdoba ha designado a Ignacio Sierra como pregonero de la Velá de la Fuensanta de este año
La entrada El párroco de la Fuensanta: “Me siento querido por esta ciudad” apareció primero en Diócesis de Córdoba.

El Ayuntamiento de Córdoba ha designado a Ignacio Sierra como pregonero de la Velá de la Fuensanta de este año
La entrada El párroco de la Fuensanta: “Me siento querido por esta ciudad” apareció primero en Diócesis de Córdoba.
Dossier de prensa diario elaborado por la Delegación diocesana de Medios de Comunicación Social de la diócesis de Córdoba.
20260824 Dossier de prensa
Continúa leyendo Lunes, 24 de agosto de 2026 at Diócesis de Córdoba.

En la jornada de hoy, 24 de agosto de 2026 se hace público los siguientes documentos:
Decreto de promulgación y entrada en vigor de la normativa de Hermandades y Cofradías
Nueva normativa de Hermandades y Cofradías de la Diócesis de Asidonia-Jerez
La entrada Aquí puedes ver la nueva normativa de Hdades y Cofradías, el decreto de promulgación y entrada en vigor y la carta de Mons. Rico Pavés a las Hdades y Cofradías con motivo de la nueva normativa se publicó primero en Diócesis Asidonia – Jerez.
Santa María de la Victoria, Patrona de la Ciudad y Diócesis de #Málaga, ha bajado y ya se encuentra en la Catedral, donde se celebrará la solemne novena en su honor, desde el 30 de agosto al 7 de septiembre. De la bajada, la novena, la misa estacional del 8 de septiembre, la ofrenda floral, los cantes y bailes en la plaza del Obispo y la procesión triunfal de regreso a su Basílica y Real Santuario, se habla en este podcast.
Llegaron hace solo unos meses a la parroquia de Lanteira y se van haciendo poco a poco con el pueblo, el idioma y las costumbres. Son las hermanas Fidelia Simkoko, Shukuru Mgimba y Sara Tete, tres religiosas que llegaron de Tanzania para ayudar en la parroquia de Lanteira, para vivir la fe y anunciar a Jesucristo con su presencia, su entrega y, por supuesto, sus catequesis. Los lanteiranos las han recibido con los brazos abiertos.
No solo están en Lanteira, también se desplazan a Jérez del Marquesado -el párroco es el mismo- y cuando ya estén adaptadas del todo, lo harán a otras parroquias del Marquesado. Han venido para servir a la Iglesia y eso es lo que hacen cada día, esa es su vida.
Pertenecen a la Congregación Religiosa María Reina de los Apóstoles de Mbeya, creada en la Archidiócesis de Mbeya, una región situada en el suroeste del país, en el corazón de África, en la cara que mira al Índico,
Llegaron un 14 de abril a Lanteira, en primavera. Aún hacía frío en este pueblo situado al pie de Sierra Nevada. Las religiosas llegaron del centro de África y se tuvieron que aclimatar, n solo en lo relativo al tiempo sino también a la cultura y, sobre todo, a la lengua. Aún están en ello. No les está resultando fácil, pero seguro que no les será imposible.
Con estas hermanas hemos hablado sobre los cuatro meses intensos que llevan en estos pueblos de la diócesis de Guadix, lo que hacen, cómo los han vivido y cómo nos ven.
“Los modos de vida y la cultura de aquí son muy diferentes a los de nuestro país, Tanzania. Lo difícil en este proceso de integración es el idioma, pues tenemos dificultades para comunicarnos bien con las personas”, comenta una de las hermanas, haciendo referencia a cómo están viviendo estos primeros meses en Lanteira. “Nos vamos adaptando poco a poco”.
Reconocen que las diferencias con respecto a Tanzania son muchas: “Aquí en España las infraestructuras son muy buenas, como carreteras, agua y electricidad, y también los servicios sociales en comparación con los nuestros.” Les sorprende los pocos hijos que hay en las familias -en Tanzania, dicen, tienen muchos más- y cómo los hombres y las mujeres visten casi igual. En su país, las mujeres visten distinto a los hombres y muchas de ellas lo hacen con el atuendo característico de África, que en Tanzania se llama kitenge.
Pero también hablan de los parecidos que hay entre Tanzania y España: “España es muy generosa y cuida mucho a los que vienen de fuera; en Tanzania también. En España hay fe en Dios y en Tanzania también, aunque allí hay además muchas religiones nativas. Y, como en España, también en Tanzania nos gusta celebrar las fiestas compartiendo la alegría y la comida. Como aquí, allí también bebemos y compartimos la vida cuando celebramos algún acontecimiento”.
Preguntadas sobre si echan de menos su país o sus familias, reconocen que sí: “Tanzania está muy lejos y recordamos mucho a nuestras familias y nuestro país”. Saben que hasta que no pasen dos años, según estipula su congregación, no podrán regresar para visitar a los suyos.
En el día a día cuentan con la compañía y la ayuda del párroco, el sacerdote José Antonio Robles, que lo es de Lanteira y de Jérez del Marquesado. Con él visitan a los enfermos, celebran la Eucaristía, rezan el rosario o hacen adoración del Santísimo… y aprenden el idioma, que no les está resultando fácil. Pero esperan que con el esfuerzo y la dedicación que ponen puedan llegar a todos y haya muchos frutos en la misión.
Sobre su congregación -las Religiosa María Reina de los Apóstoles de Mbeya- comentan que lo que las define “es la enseñanza y la catequesis. Nuestras escuelas tienen el ideario cristiano y evangélico. Tenemos centros para atender a huérfanos y discapacitados, centros para cuidar y formar a niños discapacitados. También ofrecemos servicios educativos para niños desde preescolar hasta secundaria en nuestras escuelas afiliadas y Formación Profesional a jóvenes en nuestros colegios. Además, participamos en proyectos de agricultura potenciando cultivos comerciales y cultivos alimenticios, y fomentando la cría de ganado vacuno, pollos y cabras”.
Otra de las actividades de estas religiosas es la pastoral de la salud, en los hospitales, ayudando a los enfermos, acompañando a médicos, enfermeras y todos los demás servicios hospitalarios.
Sin duda, en Lanteira y los demás pueblos del Marquesado, estas religiosas podrán continuar con el carisma de su congregación, acompañando, enseñando en catequesis, evangelizando y acompañando a los mayores y enfermos. Una tarea que ya vienen realizando con total dedicación.
Antonio Gómez
Delegado diocesano de MCS. Guadix
Jesús se encuentra en tierra de paganos anunciando el reino de Dios. Después de un periodo dedicado a la evangelización, y teniendo en cuenta las hostilidades que se va encontrando, desea evaluar junto a sus discípulos todo el esfuerzo hecho.
Reunido con los suyos en la intimidad, Jesús quiere saber lo que piensan de él los de fuera (el pueblo) y los de dentro (sus discípulos), para comprobar si su mensaje ha calado en los corazones de la gente y en los de sus seguidores más cercanos.
Las dos preguntas que hace Jesús dejan ver la diferencia que hay cuando se responde desde la fe o cuando se responde sin ella. Jesús elogia a Pedro por su fe y le da la autoridad sobre la Iglesia al ponerlo al frente de la misma.
DESARROLLO
Jesús, tras la muerte de Juan el Bautista, continúa con su actividad evangelizadora en una región de mayoría pagana. Después de un periodo de tiempo anunciando el reino de Dios, Jesús hace una autoevaluación de este trabajo realizado y de los resultados obtenidos, para cerrar esta primera etapa.
Evidentemente hay dudas, confusión y decepción a la hora de valorar si su mensaje del reino de Dios ha calado en los corazones de las personas, porque hay quienes lo rechazan y entienden sus actuaciones como obras del Maligno. También van apareciendo enemigos que ya están viendo el modo de deshacerse de él.
Este momento de crisis interna que vive Jesús lo comparte con sus discípulos en la intimidad, al reunirse con ellos y al hacerles una pregunta fundamental que le ayude a tomar una decisión entre continuar hacia delante con su misión, o abandonarla o cambiar de estrategia.
Jesús tiene necesidad de saber lo que los demás opinan de él, y por eso hace dos preguntas a los discípulos sobre su identidad, pues desea conocer lo que piensa de él el pueblo (la gente) y lo que piensan de él sus discípulos, es decir, su grupo de amigos y colaboradores más inmediatos. La primera pregunta, “¿quién dice la gente que es el Hijo del Hombre?”, la responden entre todos los discípulos y en la respuesta se observa que Jesús es comparado con los grandes profetas de Israel. La segunda pregunta, mucho más directa, “y vosotros, ¿quién decís que soy yo?”, la responde Pedro como portavoz del grupo: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios”. Estos dos títulos son la clave de todo el evangelio de Mateo y la profesión de fe de la Iglesia primitiva, que se ha ido transmitiendo a lo largo de los siglos.
Esta escena es recogida por este autor en su evangelio para aclarar la verdadera fe de la Iglesia en cuanto a la identidad de Jesús, pues hay un debate abierto en algunas de las comunidades cristianas primitivas, cuyos miembros, que en su mayoría proceden del judaísmo, no aceptan del todo el mesianismo ni la divinidad del Nazareno. La fe que muestra Pedro, iluminado por el Padre, es lo que le capacita para ponerse al frente del grupo de los discípulos, de la Iglesia, encargo que le hace el mismo Jesús. De esta manera se reivindica la importancia de Pedro y de su misión, y la de sus sucesores los papas.
Este relato ha de llevarnos a nosotros a hacernos la misma pregunta de un modo personal siglos después: ¿Quién es Jesús para mí? Podemos respondernos comparándolo con personajes históricos, públicos, relevantes… o podemos, desde nuestra fe, unirnos a la voz de Pedro y a la fe de la Iglesia que lo profesa como Mesías e Hijo de Dios.
Emilio J. Fernández, sacerdote
https://elpozodedios.blogspot.com/
La parroquia de Santa María de Huéscar finalizaba en la noche del martes 18 de agosto las visitas nocturnas que, durante este tiempo estival, han permitido a numerosos vecinos y visitantes acercarse de una manera especial y conocer mejor el rico patrimonio artístico, histórico y religioso que conserva el templo.
En total, han sido cinco las visitas nocturnas celebradas a lo largo de este verano. En cada una de ellas se ha propuesto un recorrido diferente, poniendo el acento en un aspecto concreto del patrimonio de la parroquia. Así, los participantes han podido conocer con mayor profundidad las distintas fases de construcción del templo, su iconografía, los vasos sagrados y las vestiduras litúrgicas, descubriendo el significado y la riqueza que se esconden detrás de cada uno de estos elementos.
Estas visitas han tenido además un marcado carácter catequético. A través de los diferentes elementos artísticos y litúrgicos del templo, se ha buscado ayudar a los participantes a descubrir cómo el patrimonio de la Iglesia no es solamente una expresión artística o histórica, sino también una forma de transmitir la fe y acercarnos al misterio cristiano. Cada imagen, cada espacio y cada objeto sagrado han servido como punto de partida para explicar y profundizar en distintos aspectos de la fe.
En cada jornada se ha tenido también la oportunidad de contemplar de cerca las piezas más significativas de la parroquia que habitualmente no están al alcance del público. Entre ellas destacan la Torrecilla y el Lignum Crucis que se conservan en el museo, elementos que han despertado un gran interés entre quienes han participado en las actividades.
La iniciativa se ha desarrollado precisamente durante uno de los momentos del año en los que Huéscar recibe un mayor número de visitantes que vienen a ver a sus familias y a pasar unos días de vacaciones. Esta circunstancia ha favorecido una notable participación en cada una de las jornadas. Muchos de los asistentes han terminado la visita maravillados ante la riqueza del patrimonio que conserva la parroquia y ante la posibilidad de descubrir detalles que hasta entonces desconocían, a pesar de haber pasado muchas veces por este lugar.
Las visitas nocturnas han permitido, por tanto, conocer, valorar y disfrutar el patrimonio de Santa María de Huéscar, pero también convertirlo en una oportunidad para la evangelización y la catequesis. Arte, historia y fe se han unido durante estas cinco jornadas para mostrar que el patrimonio de la Iglesia sigue siendo hoy un instrumento privilegiado para anunciar y transmitir el Evangelio.
La parroquia agradece su participación a todas las personas que han asistido a las visitas y que, con su interés y entusiasmo, han contribuido a hacer de esta experiencia una ocasión especial para descubrir la belleza, la historia y la fe que se custodian en Santa María de Huéscar.
Parroquia de Santa María de Huéscar
Este viernes 21 de agosto, ha fallecido el sacerdote carmelita perteneciente a la provincia de Burgos, Florentino Martín del Blanco, a la edad de 75 años. Descanse en paz.
Del Blanco nació el 11 de marzo de 1951 y fue ordenado presbítero el 20 de julio de 1975.
En nuestra diócesis, entre otras responsabilidades, fue arcipreste de Ofra, párroco de Santa Teresa de Jesús, capellán de las Dominicas y del Asilo de Ancianos de Ofra, profesor del Seminario Diocesano y del ISTIC y delegado de Enseñanza.
La capilla ardiente ha quedado instalada en la sala 9 del tanatorio de Servisa.
La Misa exequial se celebrará mañana sábado 22 de agosto, a las 10:00 h., en la capilla de Servisa, presidida por el vicario general.
La Diócesis de Guadix se une en estos momentos a la Archidiócesis de Granada y a todas las personas afectadas por los seísmos que están sacudiendo Granada y distintos puntos de su provincia.
El obispo de Guadix, Mons. Francisco Jesús Orozco Mengíbar, expresa su cercanía y solidaridad con las familias que viven estas horas con preocupación e incertidumbre, y pide a toda la comunidad diocesana que las tenga presentes en su oración.
Asimismo, hace suyas las palabras del arzobispo de Granada: «Ruego a la Virgen de las Angustias que siga protegiéndonos en estos días duros de seísmos. Le pido especialmente que no tengamos daños personales y nos mantenga unidos en esta dura adversidad; que con la ayuda de Dios y la solidaridad de los demás superamos».
Desde la Iglesia de Guadix pedimos al Señor que fortalezca a quienes están viviendo estos momentos de inquietud y sostenga a quienes trabajan al servicio de la población.
Que la Virgen de las Angustias, patrona de Granada, extienda su manto protector sobre todos y nos ayude a vivir estos momentos desde la confianza y la fe en el Señor.
Con mi afecto y bendición
Francisco Jesús Orozco Mengíbar, Obispo de Guadix
En la mañana de este viernes, 21 de agosto, D. Juan Herrera Amezcua, sacerdote diocesano que dedicó más de cinco décadas de su vida al servicio de Dios y de la Iglesia particular de Jaén, ha fallecido a los 77 años de edad.
D. Juan nació en Bedmar, el 6 de mayo de 1949, y recibió la ordenación sacerdotal en Jaén, el 30 de septiembre de 1973 de las manos del entonces Obispo, D. Miguel Peinado Peinado. Apenas unos días después inició su ministerio sacerdotal, que desarrolló durante más de medio siglo en numerosas parroquias y responsabilidades de nuestra diócesis.
Sus primeros destinos pastorales estuvieron en La Bobadilla y Noguerones. Posteriormente, fue vicario parroquial de Santa María de Alcaudete, sacerdote en Puente de Génave, atendiendo también la parroquia de Génave, y ejerció como arcipreste en el Arciprestazgo de Orcera.
En 1978 fue nombrado párroco de la parroquia de la Veracruz de Villanueva del Arzobispo, compatibilizando su labor pastoral con la atención de Arroyo del Ojanco y, posteriormente, de Villarrodrigo. Más tarde, en 1990, fue nombrado párroco de Quesada y arcipreste del Arciprestazgo de Cazorla.
Su ministerio estuvo también marcado por una intensa dedicación a los distintos servicios diocesanos. Fue delegado episcopal de Migraciones, vicario episcopal en las vicarías de Alcalá-Martos y Jaén, y párroco de Santo Domingo de Silos de Alcalá la Real.
A lo largo de los años asumió numerosas responsabilidades en la vida diocesana. Formó parte del Consejo Presbiteral, del Consejo Diocesano de Pastoral y del Consejo Diocesano de Asuntos Económicos, entre otros organismos. Desempeñó, asimismo, el cargo de ecónomo diocesano, fue delegado episcopal de Patrimonio Inmueble y miembro de distintas comisiones vinculadas a la economía, la administración y la conservación del patrimonio de la Iglesia.
Su servicio se extendió también al ámbito de la formación sacerdotal como profesor del Seminario Mayor Diocesano, donde igualmente desarrolló labores de acompañamiento espiritual. Fue nombrado canónigo del Cabildo Catedral de Jaén, donde desempeñó los cargos de canónigo fabricano y vice deán, y participó activamente en numerosos organismos y servicios de la Iglesia diocesana.
Desde 2008 y durante quince años ejerció como párroco de la parroquia de Nuestra Señora de Belén y San Roque de Jaén, una comunidad a la que entregó una importante etapa de su ministerio.
Sin embargo, su disponibilidad para seguir sirviendo a la Iglesia se mantuvo hasta sus últimos años. Su último nombramiento fue como capellán adjunto del Santuario Local Iglesia de San José de los Descalzos y Camarín de Jesús, quedando así vinculado pastoralmente a uno de los lugares de mayor devoción y arraigo religioso de la ciudad de Jaén.
Con el fallecimiento de D. Juan Herrera Amezcua, la Iglesia de Jaén despide a un sacerdote que, durante más de cincuenta años, sirvió en parroquias, arciprestazgos, organismos diocesanos, el Seminario, la Curia y el Cabildo Catedral, poniendo sus capacidades y su ministerio al servicio de la diócesis.
La Diócesis de Jaén da gracias a Dios por su vida y por sus más de cincuenta años de sacerdocio y encomienda ahora su alma a la misericordia del Padre, con la esperanza cristiana de que Aquel a quien sirvió durante toda su vida lo reciba en la plenitud de su Reino.
«Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá» (Jn 11,25).
El cuerpo se vela en el Tanatorio de San José y la Misa exequial se celebrará mañana, 22 de agosto, a las 11 de la mañana en la Catedral de Jaén y estará presidida por el Obispo.
Descanse en paz.