El Cabildo de La Palma concluye la restauración de dos libros de Bautismos del siglo XVII de la parroquia de San Blas de la Villa de Mazo

El Cabildo de La Palma ha concluido la restauración del Libro I (1608-1661) y el Libro II (1661-1706) de Bautismos de la Parroquia de San Blas de Villa de Mazo. El consejero de Cultura y Patrimonio Histórico, Primitivo Jerónimo, hizo entrega de los tomos al párroco Miguel Jesús Guerra, en un acto en el que ha estado acompañado por el teniente de alcalde del municipio, Julián Delgado, y por el técnico del Centro de Conservación y Restauración del Documento Gráfico, Manuel Cubero.


Primitivo Jerónimo ha asegurado que con este acto de entrega “se hace justicia a la memoria humana del municipio de Villa de Mazo”. El consejero ha destacado la importante labor de preservación del patrimonio documental de La Palma que realiza el Centro de Conservación y Restauración del Documento Gráfico, en concreto gracias a su continua colaboración con la mayor parte de los archivos parroquiales, donde se encuentra relevante documentación histórica.
“Villa de Mazo es un municipio muy interesante para la investigación en nuestra isla. Los documentos restaurados que hoy devolvemos recogen prácticamente todos los bautismos del siglo XVII, y se trata, probablemente de unos de los documentos históricos más importantes de cuantos tenemos en La Palma”, ha asegurado Jerónimo.
El párroco de la iglesia de San Blas, Miguel Jesús Guerra, ha agradecido la labor de restauración realizada por el Cabildo, y ha asegurado que estos libros “siguen desempeñando una gran labor social para tantas personas anónimas y para investigadores que quieran indagar en la historia de Mazo y sus gentes”.
El teniente de alcalde de Villa de Mazo, Julián Delgado, ha asegurado que “es un motivo de alegría para Mazo comprobar que este importante patrimonio no se pierde. En este sentido hay que felicitar y agradecer por igual la labor de conservación realizada por la Iglesia como el trabajo de restauración realizado por el Cabildo”.
El técnico del Centro de Conservación y Restauración del Documento Gráfico del Cabildo de La Palma, Manuel Cubero, ha explicado que los dos libros bautismales de Villa de Mazo son los más antiguos de esta localidad y se agrupaban reencuadernados en un solo tomo.
Una vez en el laboratorio, se comprobó que el libro había sido arreglado y reencuadernado en tapa suelta por Miguel Serra Cortina en 1926, dejando testigo de ello, y aunque no se rigió por los criterios actuales de restauración y preservación, sí impidió su mayor deterioro e incluso su pérdida, rescatando unos legajos sueltos, abandonados y casi perdidos que se encontraban en muy mal estado de conservación hasta el punto de peligrar su contenido.
En el desmontaje de esta encuadernación inapropiada se aprecia el deterioro del cuerpo del libro provocado al agrupar cuadernillos y folios de muy diferentes dimensiones, a su vez unidos por una costura a “diente de perro” también dañina para su correcta conservación.
En el libro aparecen también dos abecedarios a modo de índice mandados hacer por Francisco Phelipe de Lemos en 1788, donde se recoge información de gran valor documental, como el primer registro datado el 6 de mayo de 1576, ahora inexistente.
Después de su estudio, se comprobó que este volumen lo componen el Libro I de Bautismos, con registros desde el 13 de julio 1608 al 3 de julio de 1661, y el Libro II de Bautismos, con registros desde el 25 de septiembre de 1661 al 28 de enero de 1706.
El cuerpo del libro presentaba en sus páginas grandes manchas de humedad, ataque de microorganismos, parches de una anterior restauración, debilidad, friabilidad, suciedad superficial, manchas de, pérdidas de soporte, diferentes pliegues, arrugas, rozaduras, distensiones, empalidecimiento de los elementos sustentados y la acción corrosiva de tintas metaloácidas.
Su tratamiento incluyó fases de desmontaje, limpieza mecánica, lavado, eliminación de parches, desacidificado, reintegración mecánica del soporte con pulpa de similares características, consolidación de soporte mediante apresto, laminado puntual, alisado y secado gradual.
El montaje de cuadernillos se realizando garantizando la correcta preservación y conservación de la obra, con dos agrupaciones documentales claramente definidas por sus dimensiones, dando origen a su vez a dos encuadernaciones idénticas pero diferenciadas por su tamaño. La costura de los cuadernillos se elaboró a la “española” con hilo de lino y nervios de cáñamo, entrando estos en tapas de cartón neutro, para posteriormente ser recubiertas con piel de badana de primera calidad, consiguiendo así su correcta protección con dos nuevas encuadernaciones lo más asépticas posibles en base a otros originales.