“Gracias, Madre”. Miles de devotos celebraron la Bajada de la Virgen de Guadalupe Destacado

La imagen de la Virgen de Guadalupe ya está en San Sebastián de La Gomera. Este lunes 8 de octubre, miles de devotos y peregrinos participaron en la lustral Bajada de la Patrona de la isla colombina, al son de las chácaras y tambores.

Bajo un sol radiante, la imagen de la Virgen partió desde la ermita de Puntallana hasta la zona del embarcadero. En el muelle del Cangrejito fue introducida en el barco “La Gaviota”, el cual, en torno a las 17:00 horas zarpó rumbo a la playa de San Sebastián. A diferencia de la anterior bajada en la que se levantó un intenso oleaje, en esta ocasión la travesía se desarrolló con un mar prácticamente en calma. No faltaron los numerosos barcos veleros, de recreo, barcos pesqueros, así como el patrullero de la Armada y el Fred Olsen que quisieron acompañar a la imagen de la Virgen de Guadalupe en su procesión marítima.

Sobre las 17:45 horas la Virgen llegaba a la playa donde se produjo el esperado encuentro con los miles de fieles que allí la esperaban. Una embarcación más pequeña fue la encargada de acercar a la imagen hasta la costa, no sin antes producirse un hecho curioso. La imagen tuvo que regresar al atunero “La Gaviota” cuando llevaba escasos metros de separación, para colocar a la Virgen en su posición correcta, ya que en un primer momento se había colocado de espaldas a la gente que esperaba en la playa. Ya, en la ribera de la villa, los portadores de la Virgen se encargaron de llevar en volandas a la patrona hasta el pórtico del Ayuntamiento capitalino, mientras se sucedían los gritos de “viva la Virgen de Guadalupe”. Asimismo, se produjo la tradicional suelta de 1.500 palomas.

En el referido acto se encontraban diferentes autoridades políticas y civiles. Entre ellos, el alcalde de la Villa, Adasat Reyes; el presidente del Cabildo de La Gomera, Casimiro Curbelo; la presidenta del Parlamento canario, Carolina Darias, y el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo.

Tras una actuación musical, en el acto institucional celebrado en el pórtico del Ayuntamiento, bellamente engalanado con motivos frutales y florales, el alcalde Adasat Reyes hizo hincapié en el valor de la sagrada imagen como símbolo de unión entre los gomeros residentes en la isla y los que por diversos motivos, han tenido que buscarse un futuro fuera de ella. Tras estas sentidas palabras, Reyes hizo entrega del bastón de mando a la Patrona.

Por su parte, el obispo Nivariense, Bernardo Álvarez, señaló que todo lo que se estaba viviendo durante la jornada era una expresión externa del amor que le tenemos a la Virgen María. “Ella es madre de Dios y madre nuestra. Hoy nos sentimos visitados por ella. Con esta Bajada queremos expresar nuestra gratitud a la Virgen y a su hijo Jesucristo. Las fiestas que hoy iniciamos para honrar a nuestra Madre del cielo, también nos honran a nosotros, puesto que es de bien nacidos ser agradecidos y al festejar a la Virgen María, nos reconocemos hijos de aquella que, desde la cruz y poco antes de morir, Jesús nos dio como Madre”, indicó el prelado.

Posteriormente, tuvo lugar el traslado de la imagen hasta la iglesia de la Asunción. Nuevamente se pudo escuchar el sonido de las chácaras y los tambores por las calles de la Villa. Ya en el templo, se vivió otro de los momentos más emotivos del día. En la iglesia, en la que prácticamente no cabía un alfiler, se desbordaba la emoción en muchos rostros que no podían contener las lágrimas al ver a la imagen colocada tras el altar del templo.

Tras este recibimiento, el Obispo presidió la Eucaristía. Álvarez hizo hincapié en la idea de que la Virgen no es una imagen, sino una presencia real, una madre que vela por sus hijos. “La Virgen María no es una imagen. Es una mujer viva. Que está en el cielo y que desde allí nos acompaña y vela por nosotros. En esta advocación de la Virgen de Guadalupe, es la misma Virgen María la que nos visita. Y lo hace como cuando visitó a su prima Isabel. Para alegrarnos. Cuando decimos “Gracias, madre”, no se lo decimos a la imagen, sino a la Virgen María”, expresó Álvarez Afonso.