Acoger, valorar, discernir y purificar la Piedad Popular. Consejo Diocesano de Pastoral

El Pleno del Consejo Diocesano de Pastoral se reunió este sábado presidido por el obispo Álvarez Afonso. “La fuerza evangelizadora de la Piedad Popular” fue el tema central de su reflexión.

Comenzó la jornada con un tiempo de oración, al que siguió el saludo y la acogida por parte del prelado Nivariense. Juan Pablo Mendoza, José M. Urbina y Esteban Rodríguez expusieron el tema del día.

A partir de algunas afirmaciones del papa Francisco sobre la pernitencia de la evangelicidad, eclesialidad y misionariedad presentes en la Piedad Popular, se inició la exposión de la cuestión.

Posteriormente se subrayaron una serie de criterios y principios, de cara a avanzar en las posibilidades y en la purificación de los límites de este ámbito pastoral. En este sentido, se subrayaron algunos de sus valores, a saber: es una verdadera experiencia de fe, recuerda que el ser humano es deseo de Dios, sabe conectar con las personas y sus experiencias primordiales, su riqueza expresiva contribuye a la evangelización, pone la fe al alcance de muchos, expresa la fe inculturada y el alma de un pueblo, etc.

También fueron ponderados sus límites, como pueden ser: el reduccionismo, sobrevalorar los aspectos subjetivos y emocionales, la separación fe-vida, el aislamiento de la parroquia, su incorrecta relación con la liturgia o la sobre potenciación de lo cultural, identitario, etc. Por todo ello, el mayor reto sigue siendo suscitar la experiencia de fe, así como la creatividad comunitaria y la práctica del discernimiento, apostando por una pastoral de actitudes.

Por otro lado, desde la realidad diocesana, se preguntó a los presentes por la propia valoración de la Piedad Popular, en la que también está actuando el Espirítu y requiere una cuidada presencia, así como valoración, purificación y reforma.

La última parte de la ponencia estuvo destinada a subrayar algunas posibles líneas de acción a partir de la afirmación de que la Iglesia existe para evangelizar. Para el tema que nos ocupa, ello requiere conocer bien dónde estamos, hacia dónde nos pide ir el Espíritu, para implementar la oportuna acción pastoral de cara a alcanzar dicha meta. En cualquier caso, como se exhorta dentro de la Misión diocesana, se trata de avanzar para hacer más misionera la Piedad Popular en sus plurales y múltiples manifestaciones.

Por las distintas vicarías, los presentes profundizaron en el tema expuesto para, a continuación, realizar una puesta en común sobre algunas líneas de acción más inmediatas y propuestas concretas para potenciar la Piedad Popular.

El obispo, por su parte, recordó que la Piedad Popular es evangelizadora, es un instrumento de evangelización y, por otro lado todos tenemos necesidad de ser evangelizados. Además puso en valor la potencia, los criterios, actitudes y líneas de acción presentes en las Constituciones Sinodales.