La Orquesta Sinfónica de Tenerife volvió a la Catedral

La Orquesta Sinfónica de Tenerife realizó un nuevo concierto en la Catedral, bajo la batuta de su director honorario Víctor Pablo Pérez.

Un concierto excepcional en un marco incomparable, con la soprano Raquel Lojendio, el barítono José Antonio López, el violista Sviatoslav Belonogov y el Ensamble Vocal de Tenerife, dirigido por Antonio Abreu, Maestro de coro.

En esta ocasión la Orquesta Sinfónica de Tenerife y Ensamble vocal de Tenerife interpretaron el Requiem de Fauré, Cantique de Jean Racine de este autor y el Requiem de Giacomo Puccini.

Este concierto se realizará también el sábado en el templo de S. Pedro de Güímar.

Considerada su obra más célebre, el Requiem de Gabriel Fauré (1845-1924) no sigue la tradición decimonónica de la misa de difuntos –como la concibieron Berlioz y Verdi– y se aleja de todo elemento dramático para abordar la muerte como una experiencia liberadora, recoge el Cultural de Canarias. “Fauré, que era un excepcional melodista, acababa de perder a sus padres cuando compone su Requiem. Se trata de una visión optimista y reflexiva del más allá a través de la fe, el amor y la esperanza”, subraya Víctor Pablo Pérez.

De Giacomo Puccini (1858-1924) se ha escogido para el programa que se interpreta en La Laguna y Güímar el Requiem, “una de sus obras más infrecuentes” en las salas de concierto. Se trata de una partitura que revela el talento compositivo de su autor, además de su destreza melódica: “El metodismo Pucciniano se desarrolla en toda su plenitud y sencillez”. Escrita originalmente para coro, viola y órgano, “en esta ocasión será interpretada en una versión de Petrof para coro, viola y cuerdas”, matiza en el citado medio Víctor Pablo Pérez.