Somos una gran familia contigo

Hay una jornada donde se celebra la condición de ser Iglesia. Es el día de la Iglesia Diocesana, que este año se celebra el 19 de noviembre. Ser cristiano conlleva formar “la gran familia de los hijos de Dios que es la Iglesia, y en la que todos estamos llamados a ser miembros vivos y activos”, señala el obispo, Bernardo Álvarez, en su carta pastoral para esta cita.


Este año, además, la cita adquiere una importancia mayor ya que comienza la fase celebrativa de la “Misión diocesana”. Por este motivo, se llevarán a cabo diversos actos especiales en las 312 parroquias de la diócesis. Por otro lado, a las 12 del mediodía habrá un repique prolongado en todos los templos, en señal de alegría y de llamada a la misión. Se trata así de secundar la exhortación del papa Francisco a “salir, y poner a la iglesia en estado permanente de misión”.

Sobre esta realidad subraya el obispo que “hemos querido, dentro de este proceso de la celebración de los 200 años de la diócesis, impulsar lo que conocemos como Misión diocesana. Se trata de activar en todos los fieles la responsabilidad de ser discípulos-misioneros en nuestra familia, en los ambientes donde convivimos con nuestros compañeros de trabajo, en nuestras relaciones humanas, en el día a día de nuestra vida. Ser misionero de todos aquellos con los que nos relacionamos”.

Después de dos años de preparación, la Misión diocesana entra en la fase de “acompañar y fructificar”. Tal y como refleja el Plan Diocesano de Pastoral, el objetivo principal de esta acción es la de anunciar a Jesucristo. La novedad es el “cómo hacerlo”. Lo que se pretende es que cada cristiano tome conciencia de su condición de discípulo misionero. Precisamente, el sugerente lema que acompañará esta travesía de dos cursos es: “Cada parroquia una misión, cada cristiano un misionero”.

Por otro lado, el día de la Iglesia Diocesana se recuerda a todos los cristianos la necesidad de ser corresponsable con el sostenimiento de la misma. “Los recursos son siempre limitados y escasos, teniendo en cuenta que la iglesia los dedica, principalmente al anuncio y la celebración de la fe, así como a atender a los más desfavorecidos y vulnerables. En estos fines se incluye todo lo que es necesario para ese anuncio y celebración, tanto las personas como las infraestructuras y otros medios” aseveró Víctor Oliva, ecónomo diocesano.

Otros datos de interés
Nuestra diócesis cuenta con 312 parroquias, donde se realizan numerosas actividades: formación de adultos, jóvenes y niños, asistencia con Cáritas, celebraciones litúrgicas, encuentros donde se comparte la vida…

Por otro lado, actualmente el número de sacerdotes que atiende el total de parroquias es de 197, con una edad media de 59,2 años Asimismo, se cuenta con la labor de 386 religiosos.

Teniendo en cuenta algunos datos de las diócesis correspondientes a 2016, vemos, por ejemplo, que el número de catequistas se sitúa en torno a los 2.000. En cuanto a centros educativos católicos, en nuestra diócesis hay 20, centros sociales y asistenciales 39; voluntarios de Cáritas 905 y voluntarios de Manos Unidas 70.

Como señala el obispo en su misiva: “Lo nuestro es, al estilo de Jesucristo, ofrecer el amor de Dios de múltiples maneras a los demás”.

El prelado añade que lo familiar de la Iglesia es una característica que viene ya desde la Biblia. “Se suele decir que la familia natural es como una Iglesia doméstica, puesto que ahí se dan los elementos de la vida comunitaria: el apoyarse los unos con los otros, en el que los sanos cuidan de los enfermos, los que pueden ayudan a los demás, los mayores educan y aportan su experiencia a los más jóvenes, éstos cuidan de los mayores cuando lo necesitan… Es un intercambio de comunión, de afecto, de servicio mutuo y eso es lo que desea ser la iglesia: una familia donde todos estamos involucrados, tenemos algo que hacer y algo que recibir”.