Subida de la Virgen hasta el Santuario de la Dehesa

Con la Venia del grupo de bailarines de Valverde, poco antes de las cinco de la mañana de este cinco de agosto, se iniciaba la Subida de la Virgen, desde la parroquia de la Concepción hasta el Santuario de la Dehesa.

La Misa antes de comenzar el retorno de la imagen a su morada habitual estuvo presidida por el vicario general, Antonio Pérez, en un templo lleno de devotos. Pérez recordando lo escuchado en un acontecimiento similar, señalaba que venimos a “despedir a la que no se va”, puesto que la Virgen María y su divino hijo siempre están, siempre van con nosotros por los caminos de la vida. Aún así necesitamos, como seres humanos, que acontecimientos extraordinarios como el de la Bajada, nos lo recuerden – señaló. “Una extraña despedida, puesto que no se puede decir adiós a quien no se marcha”. Cambia su residencia provisional por la habitual, pero se queda siempre.

“La hemos acompañado, ofreciéndole lo mejor de nosotros, por parroquias, pueblos y barrios. Qué hermoso sueño cada cuatro años, se nos contaba estos días, es la Bajada de la Virgen de los Reyes”. Su cercanía ha llenado nuestro corazón de emociones, recuerdos, rostros presentes o ausentes; de expresiones de identidad, cultura y fe – aseveró.

Pérez, invitaba a todos a dar gracias y a considerar los frutos que dejaba en cada uno y en la isla en general esta cita con la patrona herreña. “Para la vida pastoral de la iglesia en El Hierro, esta Bajada ha querido ser una oportunidad misionera que nos ayudara a crecer en nuestra amistad y en nuestra fe”. Un signo elocuente de que esto fuera o no así es lo que nos recuerda el papa Francisco, es la alegría, puesto que “la alegría del evangelio llena la vida entera de los que se dejan encontrar por Jesús” y la Virgen es un “medio”. Mejor una persona privilegiada para dejarnos encontrar por su Hijo y experimentar esa alegría y paz que nos lleva a crecer como ciudadanos y como cristianos- explicó el celebrante.

La imagen de la Patrona, acompañada por una gran cantidad de devotos, recorrió las calles de la Villa camino de la Cueva de Lemus, lugar emblemático vinculado al primer traslado de la Virgen a la capital herreña en 1614 y, actualmente, con los primeros momentos de la Subida.

Allí tuvo lugar la “despedida oficial” de la Virgen. En este sentido, le fue devuelto el bastón de mando al alcalde Daniel Morales, para proseguir la “Subida” camino de la Dehesa donde se espera llegar a última hora de la tarde.

La Comisión Mixta Bajada de La Virgen ha informado que la “entrega en las rayas” entre los distintos pueblos, representados por sus grupos de bailarines de La Virgen, se iniciará con la Raya de Tejegüete, sobre las 08:40 horas, cuando Valverde entregará a El Norte; mientras que los pueblos de El Norte entregarán a San Andrés en la Raya de Las Cuatro Esquinas, sobre las 09:15 horas.

Tras el primer descanso de la jornada para el desayuno, la Virgen saldrá de Las Cuatro Esquinas a las 10:00 horas. Una hora más tarde, el pueblo de Isora relevará a San Andrés en la raya de La Cruz de El Niño; para luego entregársela a El Pinar en la Raya de La Mareta, lo que se espera sobre las 12:00 horas.

El Pinar entregará a El Golfo en la Raya de La Llanía a las 12:50 horas y volverá a manos del pueblo piñero en la Raya de El Cepón, a las 13:55 horas.

El descanso de dos horas aproximadamente para el almuerzo se producirá en La Cruz de Los Reyes sobre las 14:00 horas.

A las 16:10 se saldrá de La Cruz de Los Reyes y, sobre las 17:15 horas, El Pinar se despedirá de la imagen entregando a Sabinosa en La Raya de Binto. Se pasará por La Cruz de Los Humilladeros a las 18:15 para adentrarse al fin en el Santuario de La Dehesa sobre las 20:15 horas.

Como viene ocurriendo desde hace 272 años, los herreños terminan de cumplir este sábado con el compromiso votivo de descender la imagen de la Virgen de los Reyes cada cuatro años, haya o no especial necesidad, desde el santuario de la Dehesa, hasta la parroquia de la Villa de Valverde, donde se realiza un novenario.

Esta 69 edición Bajada se desarrolló bajo el lema: “Siguiendo las huellas de María”. La imagen de Virgen de los Reyes - escribió el obispo nivariense - por así decir, en su recorrido desde la Dehesa hasta Valverde y en su peregrinación por los pueblos de la isla va dejando “unas huellas” y nosotros, al acompañarla, vamos siguiéndolas. Pero, esto no es sino un signo del camino que cada uno debemos recorrer para ser “discípulos misioneros” de Jesucristo, que no es otro que el camino que siguió la Virgen María, la primera y más perfecta discípula de su propio Hijo.