Los herreños honraron a su patrona en la Fiesta Real

Este domingo la parroquia de la Concepción en la Villa de Valverde, acogió la celebración de la llamada Fiesta Real. Con ella los herreños continuaban cumpliendo el Voto que diera origen a la Bajada de la Virgen de los Reyes. La meteorología impidió el desarrollo normal de la posterior procesión.

El obispo Álvarez Afonso presidió la Misa en la que hizo una fuerte exhortación a la reflexión personal y comunitaria, en esta 69 edición de la Bajada de la Virgen: "Piense cada uno, como hijo de María, junto con otros hermanos: ¿Estaré yo dando a Nuestra Madre Amada motivos de tristeza?- preguntó. Además, dio gracias a los que han mantenido viva esta tradición. Una procesión religiosa de la Iglesia Católica – expuso.

En esta ocasión, la climatología marcó el desarrollo de la Fiesta Real. La tradicional agenda de la jornada tuvo que ser acortada debido a la fina lluvia que no cesó en la capital herreña durante toda la mañana. Fue esta situación la que motivó que, para protección de la imagen de la Madre Amada, se suspendiera la procesión por las calles de la Villa y, en su lugar, el homenaje a la Virgen de Los Reyes se hiciera en el interior de la Iglesia de La Concepción. La imagen tan solo fue llevada al pórtico del templo para que pudieran desarrollarse las tradicionales Loas.

La celebración arrancó a las diez con la Venia de cada uno de los pueblos y sus grupos de bailarines quienes, siguiendo el orden del Día de La Bajada, se aproximaron al Altar Mayor para rendir sentido homenaje a la Virgen.

La eucaristía comenzó después de las 11.30 y fue presidida por el obispo Nivariense, Bernardo Álvarez. Concelebraron el obispo de Luis de las Heras y algunos responsables diocesanos además del clero local y los misioneros que van a compartir, a partir de ahora, estos días en la isla dentro de la programación pastoral de la Bajada en el marco de la Misión diocesana.

A la cita asistieron el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, la vicepresidenta segunda delParlamento de Canarias, Cristina Tavío y el consejero de Agricultura del Ejecutivo, Narvay Quintero. La presidenta del Cabildo Belén Allende y los alcaldes de los tres municipios de El Hierro, Daniel Morales, Juan Miguel Padrón y Miguel Ángel Acosta. También se encontraba el General Jefe del Mando de Canarias, Pedro Galán y otras autoridades y representaciones.

En la homilía, el obispo compartió sus sentimientos con los presentes: "Quiero poner ante vosotros los sentimientos y preocupaciones de un obispo que se siente padre y responsable de sus hermanos en la fe. Aunque en algún memento me exprese con cierta vehemencia, no quiero que mis palabras se entiendan como una reprimenda o acusación hacia ninguna persona o grupo. No estoy enfadado, sino dolorido y lo que quiero decir es un desahogo del corazón".

Álvarez, a partir de la Palabra de Dios proclamada y lo que se ha vivido estos días en la isla, recordó cómo reaccionaron las gentes de su tiempo ante Jesús y su mensaje, explicando que su madre María pertenecía al grupo de personas que denominó "seguidores".

En este sentido, a partir del evangelio leído afirmó que "María al pie de la cruz, es la imagen que representamos con “la Dolorosa”. Y no debemos olvidar que ese dolor de María se sigue produciendo hoy, porque en todo el mundo sus hijos se maltratan entre sí. Por mucho que nos duela a todos, no puedo dejar de decir que en esta Bajada de la Virgen de los Reyes, Nuestra Madre Amada, es la Madre dolorosa. Sí. Nuestra Madre Amada sufre al pie de la cruz de sus hijos herreños que tienen que soportar la enfermedad, la pérdida de un ser querido, la pobreza o cualquier otra dificultad en la vida. Pero, además, en esta bajada, nuestra Madre la Virgen de los Reyes, sufre también porque sus hijos herreños –con ocasión de una fiesta en su honor- ¡qué paradoja! ¡En su honor!- se enfrentan entre sí, se hacen daño mutuamente, no se respetan, se insultan y menosprecian.

Fíjense bien en sus ojos y verán como le caen la lágrimas. Si, lágrimas -invisibles pero reales- por el sufrimiento de sus hijos herreños – aseveró.

En otro momento de su sentida homilía, el prelado Nivariense señaló algunos criterios fundamentales para un buen desarrollo de la Bajada, en orden la conseguir el cumplimiento del Voto, a saber: Es un acontecimiento esencialmente religioso y de religión católica; todo lo demás se hace en su honor y no puede deshonrarla; la Virgen y su Voto es la autoridad de la Bajada, que hace visible el obispo y la Fundación Virgen de los Reyes. En este punto apoyó el trabajo de los párrocos, mayordomos, camareras, etc, e hizo suyas las decisiones tomadas, que entiende no puedan contentar a todos, agradeciendo también el trabajo de la Comisión Mixta.

"Llevamos decenios con los mismos problemas, se hacen reuniones, se dialoga, se toman acuerdos y cuando llega el momento de ponerlos en práctica no se respetan y se generan los conflictos" –recordó.

Álvarez siguió compartiendo sus sentimientos y preocupaciones al señalar que "cuando en el futuro se lea la crónica de esta Bajada, con tristeza y dolor me pregunto y les pregunto, ¿qué dirán de nosotros? Es más, ¿habrá Bajada en el futuro? Digo, ¿habráverdadera Bajada en el futuro? o lo que irá quedando será la repetición de unas costumbres religiosas, realizadas por personas que no sienten la fe y la devoción a la Virgen de los Reyes. O tal vez, en el futuro solo quedará el recuerdo de algo que hacían nuestros antepasados?

"De nosotros depende que el verdadero espíritu de la Bajada se conserve en su autenticidad y se transmita a las futuras generaciones. Eso, hasta ahora, ha sido posible gracias al amor constante, entrañable y profundo de miles de herreños a nuestra Madre Amada la Virgen de los Reyes. Ellos han sido y siguen siendo los que han encarnado en sus vidas el espíritu de la Bajada. A todos ellos le quiero agradecer su fidelidad y testimonio que son un ejemplo para todos"- reconoció emocionado.

Para concluir, Bernardo Álvarez dijo: "Les invito a cerrar los ojos e imaginar a nuestros antepasados aquí, en esta iglesia donde ahora estamos, hace 276 años. Vecinos, representantes de toda la isla, sacerdotes y autoridades, como estamos hoy aquí, en el año 1741, hicieron el VOTO que dio origen a la Bajada. Vamos arenovarlo en nuestro interior y a expresar a nuestra Madre Amada de los Reyes nuestro compromiso de seguir cumpliendo aquel Voto, no por intereses personales, sino para mayor honra y gloria de Dios nuestro Señor y de su Santísima Madre" y que los haremos siempre "con el mayor culto y veneración".